La reciente fusión multimillonaria de SpaceX y xAI es solo la punta del iceberg de una expansión espacial que promete impulsar la cartera de servicios espaciales de Musk. Lo próximo podría ser incluso un smartphone.
Según adelanta Reuters, SpaceX estaría considerando expandir su alcance a nuevos mercados con la posibilidad de desarrollar un teléfono completo, un smartphone Starlink con internet Direct to Cell y un servicio de seguimiento espacial.
Y es que Starlink es una de las grandes fuentes de ingresos de SpaceX, por lo que promover este tipo de sistemas en un mercado abocado a la expansión de las conexiones satelitales tiene más sentido que nunca.
El móvil de Starlink podría llegar
Tal y como expone la agencia de noticias, SpaceX estaría sopesando la idea de crear un dispositivo móvil que estuviera conectado enteramente a la constelación de satélites Starlink, siendo ese su principal punto de venta.
A nivel de hardware se desconocen demasiados detalles. No se sabe su diseño o cuándo comenzará a desarrollarse de forma directa. Esta idea, eso sí, lleva sobre la mesa de Musk varios años ya.
Ni siquiera el magnate se ha escondido acerca de esta idea. El pasado 30 de enero, Musk respondió a un usuario que le preguntó sobre un supuesto 'Starlink Phone', y dijo que era una posibilidad real.
"No es descartable en algún momento. Sería un dispositivo muy diferente a los teléfonos actuales. Optimizado exclusivamente para ejecutar redes neuronales de máximo rendimiento/vatio", aclaró el dueño de X.
Es decir, que este sería un teléfono no solo centrado en la conexión a Internet vía satélite sino en el hardware computacional para ejecutar redes neuronales y tareas de inteligencia artificial.
La base que justificaría el desarrollo de este smartphone sería el hecho de que SpaceX es el mayor operador de satélites de todo el mundo, en un mercado en el que por el momento, tiene hegemonía casi total.
Un conjunto de satélites de Starlink a punto de ser puestos en órbita por SpaceX
Además, SpaceX gracias a Starlink ha conseguido generar 8.000 millones de dólares en ganancias, con ingresos de entre 15.000 y 16.000 millones de dólares. Starlink representa entre el 50 y el 80% de estas sumas.
El problema es que este dispositivo podría no solo no llegar a ver la luz nunca, sino que de lanzarse finalmente, lo haría dentro de unos años, cuando la crisis de memorias no tuviera tanto peso.
A esta crisis debemos sumarle una competencia feroz en lo que a telefonía se refiere. No es para menos; los principales fabricantes chinos ejercen una presencia casi extrema en el mercado junto a una Apple más fuerte que nunca con sus iPhone.
La idea de desarrollar un smartphone cuyo único punto de venta sea la IA o la conectividad vía satélite —tecnología ya presente en los iPhone y en dispositivos como los Google Pixel— podría ser un quebradero de cabeza económico para el magnate.
