La primera misión tripulada de la nave espacial Orion está a punto de llevarse a cabo. El vehículo, ya integrado en la parte superior del lanzador SLS de la NASA, tiene previsto emprender su viaje alrededor de la Luna no antes del próximo 8 de febrero.
Esa es la fecha marcada por la agencia espacial estadounidense como la primera oportunidad para el despegue, aunque la ventana permanece abierta hasta el 11 del mismo mes.
La duración de la misión está estipulada en 10 días, tiempo en el que los cuatro astronautas permanecerán dentro de la nave Orion y "llegarán más lejos que ningún humano hasta la fecha", según ha señalado a EL ESPAÑOL-Omicrono Fernando Gómez-Carpintero, CEO de Airbus Crisa.
Buena parte de la responsabilidad de que los astronautas consigan realizar este viaje espacial y regresar de forma segura a la Tierra recae en varias compañías de España, que trabajan en varias partes críticas de la nave espacial.
Airbus Crisa es una de las compañías más importantes y con más peso en el ámbito espacial nacional y con casi 41 años de experiencia en el sector de la electrónica.
En la nave Orion, Airbus Crisa participa dentro del ESM (European Service Module o Módulo de Servicio Europeo) que es el encargado de proporcionar la propulsión a la nave y el suministro de elementos críticos para la vida en su interior como la energía eléctrica producida en los paneles solares, el agua, el aire respirable y la temperatura.
"Fui el arquitecto de la Unidad de Control Térmico en las primeras fases del desarrollo", ha declarado a este mismo medio Jesús Ortiz Martín, ingeniero industrial y actualmente mánager del porfolio de productos para lanzadores, propulsión química y gestión de datos para plataformas satelitales.
TCU de Airbus Crisa
Este sistema, también conocido por sus iniciales en inglés TCU, es "el cerebro" encargado de medir y controlar la temperatura de las bombas de aire y del agua que van hacia el interior del módulo tripulado.
El TCU está desarrollado y fabricado íntegramente en las instalaciones de Airbus en Tres Cantos (Madrid) y es capaz de evaluar la medición de temperatura en 230 puntos del interior de la nave espacial Orion.
"En función de los valores que mide, la unidad activa o desactiva una serie de pequeños calentadores que están distribuidos por todo el sistema y, de esta forma, consigue que la temperatura del módulo tripulado sea la adecuada", ha afirmado a este periódico Jesús Ortiz Martín.
La tecnología de Airbus Crisa es capaz de "activar las válvulas necesarias para abrir o cerrar el paso tanto del aire como del agua".
Para cada una de las naves espaciales Orion que protagonizan misiones Artemis, la compañía ha proporcionado dos unidades de control térmico idénticas "para que trabajen en redundancia".
"Si tenemos un fallo en una de ellas, la nave va a continuar totalmente operativa", ha asegurado el ingeniero español.
Interior de las instalaciones de Airbus Crisa en Tres Cantos (Madrid)
Un detalle importante de este programa es que es "la primera vez que la NASA confía equipos clave de misión a empresas fuera de Estados Unidos", puntualiza en este caso Fernando Gómez-Carpintero.
El equipo de Airbus en Bremen (Alemania) es el encargado de ensamblar por completo el módulo de servicio (ESM) de la nave, de ahí que la parte del TCU se haya encargado al equipo español.
"Esto ni es un regalo ni ocurre sin motivo, es la consecuencia de 40 años de excelencia tecnológica y la madurez tanto de Airbus Crisa como de toda industria espacial española", asegura.
Más participación española
La compañía sevillana Alter Technology, perteneciente a TÜV Nord, ha contribuido al suministro y validación de componentes críticos destinados al ESM.
Según recogen desde TEDAE, "garantizando la conformidad de una amplia gama de componentes electrónicos y electromecánicos con los estándares de calidad exigidos por el programa".
Además, Alter Technology también ha participado en la evaluación de LEDs de alto rendimiento destinados a aplicaciones robóticas, una tecnología clave para la futura base permanente que el programa Artemis pretende establecer en la Luna.
GMV, por su parte, ha colaborado con el Centro Aeroespacial Alemán en la definición de requisitos y en tareas de ingeniería de sistemas.
"Una de sus principales contribuciones es el desarrollo de la herramienta de gestión de anomalías de la misión, esencial para detectar, analizar y resolver posibles incidencias durante las operaciones".
Interior de la nave Orion
La nave espacial Orion "contará también con otras soluciones de apoyo operativo que ya habían sido diseñadas previamente por GMV".
Además, un equipo de formación de esta compañía se trasladó a Houston para "instruir a los astronautas en el uso del sistema EveryWear de la ESA, destinado a la monitorización de distintos aspectos de salud y actividad de la tripulación".
Otra de las compañías que participan en este viaje espacial es HV Sistemas, "que ha diseñado y fabricado bancos de prueba para el Subsistema de Almacenamiento de Consumibles (CSS) del ESM.
El CSS, según explican desde TEDAE, tiene dos secciones, una para el suministro de agua y otra para el de gases, disponiendo para ello de válvulas de aislamiento y sensores de cantidad, temperatura y presión.
También cuenta con "calefactores para mantener constante la temperatura en diferentes partes del sistema", segmento del que se ocupa la tecnología de Airbus Crisa.
HV Sistemas "ha suministrado tanto los equipos para probar la TCU como el sistema completo CSS, simulando los diferentes sensores, actuadores y calentadores del módulo de servicio".
Por último, la española Integrasys ha sido seleccionada por la NASA para la monitorización de la misión Artemis II.
En concreto, la compañía participará desplegando una antena de banda S de 2,4 metros de diámetro que se instalará en el tejado de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicaciones de la Universidad de Sevilla.
Según han informado, Integrasys ha sido una de las elegidas por la agencia espacial estadounidense para rastrear la nave espacial durante su viaje alrededor de la Luna.
El programa tiene 47 participantes de 14 países que, de forma voluntaria, recibirán información de la Orion durante su periplo espacial.
