Poco a poco se va acercando la fecha en la que la NASA desmantelará por completo la Estación Espacial Internacional (ISS). Aún con ello, el complejo orbital sigue arrojando titulares pintorescos en estos días.
Tal y como adelanta la NASA, la ISS acaba de cumplir un récord inesperado para muchos: se ha situado en su mayor altitud hasta la fecha. A nada menos que 421 kilómetros sobre la Tierra.
Lo ha hecho gracias a lo que se conoce como un reimpulso, un proceso que contrarresta la resistencia atmosférica producida por la Tierra y que mantiene a la ISS en la posición que debe tener.
La ISS se posiciona en su altitud récord
El anuncio lo ha dado la misma NASA. El evento tuvo lugar gracias a una nave Crew Dragon de SpaceX, que ayudó a realizar este reimpulso mientras estaba acoplada a la ISS.
En palabras de la NASA, este tipo de reimpulsos "ayudan a la estación a mantener su órbita, contrarrestando la resistencia atmosférica y manteniendo el laboratorio perfectamente posicionado".
Una posición que favorece, apostilló la agencia espacial, las operaciones científicas a bordo del complejo y el acoplamiento de naves espaciales visitantes, pese a que los astronautas no notarán diferencia alguna.
Habitualmente, la ISS orbitaba sobre nuestro planeta a una altitud de unos 402 kilómetros, pero el reimpulso la ha situado 19 kilómetros por encima de su altitud convencional.
Y es que debemos recordar que la Estación Espacial Internacional tiene que maniobrar de vez en cuando para reajustar su posición o bien para esquivar basura espacial.
El cada vez más concurrido espacio orbital está llevando a que se forme cada vez más basura espacial, lo que aumenta las posibilidades de una indeseada colisión contra el laboratorio.
Estación Espacial Internacional
Sin ir más lejos, en 2024 la ISS tuvo que desviar su órbita hasta dos veces en menos de una semana para esquivar estos restos. Usando sus propulsores, consiguió elevar su órbita unos 500 metros.
Los movimientos que tiene que realizar el laboratorio son necesarios cada cierto tiempo, pero se vuelven cada vez más habituales a medida que los restos de basura espacial producidos por los humanos van en aumento.
Según un informe de la NASA, desde 1999 hasta 2022 la ISS ha tenido que realizar unas 32 maniobras evasivas. El evento de 2024 no fue el único; en marzo de 2023, la ISS tuvo que esquivar dos veces esta clase de restos.
