Hay un par de frases que suelo escuchar con recurrencia cuando analizo un reloj inteligente o una pulsera de actividad: "Me encantaría controlar mi salud pero no llevar algo en la muñeca", o bien un "yo no uso eso porque me gusta llevar mi reloj de siempre". Es justo en este nicho donde Oura ha construido un imperio.
La compañía escandinava lleva años demostrando que son unos de los mejores del mercado midiendo la salud y no necesitan tener una pulsera ni una pantalla encendida, sino que es en el dedo, con su anillo inteligente, con el que son capaces de saber cómo te encuentras, cómo estás entrenando o cómo has descansado.
El nuevo Oura Ring 5 es el verdadero salto generacional y el referente absoluto de este tipo de dispositivos. Es el más delgado y compacto que la compañía ha logrado crear jamás y la opción más discreta y elegante del mercado. Llega con la promesa de empaquetar la tecnología de seguimiento del cuerpo en una diminuta joya que puede pasar inadvertida.
Oura Ring 5
En EL ESPAÑOL - Omicrono lo hemos usado durante los últimos 30 días para conocer de primera mano cómo es la experiencia frente a relojes y pulseras inteligentes, así como si merece la pena por los 429 euros que cuesta de partida.
Diseño: tecnología y orfebrería
Lo primero que llama la atención al sacar el Oura Ring 5 de su caja es su construcción. Estamos no sólo ante una de los dispositivos de tecnología de consumo más pequeños y compactos, sino que también es uno de los más avanzados y que rezuman una alta calidad casi propia de orfebrería.
Sensores interiores del Oura Ring 5
La compañía presume de que es el anillo inteligente más pequeño del mundo y ciertamente es más fino de lo que uno pensaría para los sensores de precisión que lleva en su interior, y tras compararlo con otros modelos de generaciones anteriores que tengo.
No hay color, el Oura Ring 5 es una evolución abismal en lo que un anillo inteligente debería ser.
Y es que esta quinta generación da el salto que necesitaba este tipo de tecnología. Dejar de sentirse voluminosos y llamativos, a pasar totalmente desapercibidos como un anillo normal, y aquí será clave la terminación que elijamos.
El acabado exterior transmite una sensación premium total. Es limpio, elegante y sobrio. Yo he elegido la terminación Stealth, que se trata de un negro mate que más se ajusta a mi estilo, pero otros acabados como Silver, Gold o Deep Rose emulan más el parentesco con una joya.
Oura Ring 5 (iz) frente al Ring 3
Para lograr esta similitud con un anillo normal, el diseño ha evolucionado aplanando los sensores y hace que las protuberancias sean mucho más sutiles que en generaciones anteriores.
Aquí es fundamental elegir la talla con el kit previo que envía la empresa. Lo ideal es colocarlo en el dedo índice o anular, para que el paso sanguíneo sea lo más óptimo posible. No debe ni apretar ni bailar. Una vez que das con la talla correcta, llegas a olvidarte que lo llevas puesto, igual que pasa con una alianza.
Fundamental para dormir
La principal ventaja de Oura sobre la competencia está en su comodidad para llevar durante el día, pero especialmente por la noche. Ahí no tiene rival. Hay mucha gente que es incapaz de dormir con un reloj o una pulsera, sin embargo casi nadie se quita el anillo para dormir.
El Oura Ring 5 no pesa, no molesta, no emite luz y es precisamente la monitorización nocturna uno de sus grandes puntos fuertes, así como uno de los elementos más buscados en el análisis de la salud en todos los wearables.
Oura Ring 5
Saber cómo el cuerpo ha recuperado es fundamental para el desarrollo del día.
El anillo no sólo mide cuánto tiempo pasas en la cama, sino que desglosa con alta precisión las fases del sueño, la eficiencia del descanso, la variabilidad cardíaca o la temperatura corporal. Todo lo que pueda impactar en tu recuperación.
Aunque el anillo pasa desapercibido la mayor parte del tiempo, sí hay momentos en los que no es tan conveniente y que me han hecho quitármelo ocasionalmente.
El Oura Ring 5 ha hecho un esfuerzo notable en el apartado de actividad y ejercicio, detectando automáticamente múltiples tipos de entrenamientos como carrera, ciclismo o yoga —amén de realizar un excelente seguimiento cardiovascular—, sin embargo puede llegar a molestar en sesiones de musculación o si vas a entrenar ejercicios con barra.
Oura Ring 5
La protuberancia del anillo con la mancuerna o la barra genera una fricción incómoda contra la mano que, en mi caso, me ha obligado a quitármelo en determinados entrenamientos de crossfit.
Si bien, si tus entrenamientos no necesitas utilizar estos elementos, el anillo se adapta de forma excelente a tu actividad física. No hay desgaste ni merma en la monitorización por el sudor. Es más, es impermeable hasta los 5 metros de profundidad, con lo que puedes ducharte con él sin problema.
Para no quitárnoslo ni al dormir, ni al hacer ejercicio ni en la ducha, la autonomía es otro de los puntos fuertes. Aunque la compañía promete unos 9 días de uso sin necesidad del cargador, durante este mes hemos conseguido que la batería aguante 7 días y en el octavo —por lo general— cargarlo. Tenerlo cargado al completo no lleva más de una hora, con lo que casi que te despreocupas de este proceso por completo.
Datos fáciles de entender
La clave de Oura va más allá del propio anillo, y el verdadero potencial está en la aplicación.
De un vistazo tendremos la disposición que es lo que marca nuestra puntuación general para saber cómo afrontamos el día. La app nos recomienda que entrenemos, que descansemos o que nos marquemos ciertos objetivos en función de nuestra actividad, nuestra frecuencia cardíaca o la calidad de sueño.
Oura Ring 5
Aúna todos los parámetros de una forma fácil, accesible y tremendamente visual, ofreciendo explicaciones contextuales sobre qué significa cada indicador sin caer en tecnicismos. Es capaz de cambiar hábitos en tu día a día si te fías por completo de ella.
La aplicación permite hacer un seguimiento de más de cincuenta métricas de salud y obtener así análisis personalizados sobre el sueño o la actividad pero especialmente interesante es cómo mide el estrés, salud metabólica, salud de la mujer o cómo podemos cumplir con nuestros objetivos fitness.
El objetivo explícito de la compañía de ayudar al usuario a "vivir más y mejor".
Aquí sin embargo, para aprovechar por completo el análisis que la compañía hace del anillo, el punto diferencial está en la suscripción.
Del mismo modo que Whoop o Google con Health con la suscripción tendremos análisis dinámicos de los datos en tiempo real, que permiten recibir información útil sobre el bienestar general. Controlar mejor las métricas o disfrutar de un análisis de las mediciones a largo plazo.
¿Me lo compro?
El Oura Ring 5 no sólo es uno de los mejores wearables para la monitorización física que se pueden comprar ahora mismo en el mercado, sino que es la mejor recomendación para quienes no quieren llevar ningún gadget en su muñeca.
Es perfecto para quienes no quieren pantallas o notificaciones, al tiempo que buscan priorizar el control del sueño, la gestión del estrés o el seguimiento de objetivos físicos a largo plazo.
Oura Ring 5
La experiencia se redondea con un diseño exquisito, elegante y mucho más refinado que las generaciones anteriores. Su rediseño que apuesta por la ligereza y delgadez permiten que pase desapercibido como un anillo más.
El único punto débil que le encuentro es tu rutina de gimnasio. Si gira en torno a hacer dominadas, peso muerto o trabajo con mancuernas, el Ring 5 —como sucede con todos los anillos— te puede acabar molestando a la hora de medir el rendimiento físico, con lo que ahí es quizá otras soluciones como la Fitbit Air que también es cómoda y discreta.
En suma, con el Ring 5 Oura confirma por qué sigue siendo el rey indiscutible de los anillos inteligentes. Se trata de una obra de orfebrería tecnológica para quienes quieren medir su salud, sin renunciar a su reloj clásico.