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Nothing ha ido un paso más allá. La disruptiva compañía británica ha presentado los HeadPhone (1) Pro, sus nuevos auriculares de diadema con los que llega para reforzar su poderío en el ámbito del audio.

Y es que si con el Phone 4a (Pro) ha sido capaz de desafiar al 'statu quo' de la telefonía móvil desde Europa, con su nuevo dispositivo de audio aspira a convertirse en referencia en el sonido premium y entre quienes buscan herramientas a nivel profesional.

Los HeadPhone (1) Pro evolucionan enormemente sobre los Headphone (1) lanzados el pasado año. Lo hacen ofreciendo un sonido más más rico, cuidado y capaz, una mayor cancelación de ruido que permite aislarse del entorno, así como un diseño mucho más ambicioso.

La idea de Nothing es clara: un diseño icónico con un uso que satisfaga a los usuarios profesionales, pero que también sirva para llevar esa experiencia premium en tu vida cotidiana.

En EL ESPAÑOL - Omicrono los hemos probado durante las últimas semanas para comprobar de primera mano si son tan buenos como parecen, descubrir sus puntos fuertes y débiles y detallar si merecen la pena por los 349 euros por los que llegan a las tiendas.

Un sonido descomunal

Lo primero que se siente al ponernos los Headphone (1) Pro y comenzar a escuchar música es un sonido descomunal. Inmersivo, profundo y que trasciende. Nothing demuestra su madurez en estos auriculares.

Lo logra gracias a una configuración poco habitual en el mercado, una arquitectura de triple driver que se distribuye en rangos de frecuencia para ser así más preciso y rico en detalles.

Nothing Headphone (1) Pro Chema Flores

En concreto, dispone de un driver dinámico de graves, diseñado con una cúpula de metal-cerámica electrochapada en PET y una suspensión de PEEK+PU . Lo que ofrece un 15% más de empuje y un 26% más de sensibilidad, con respecto a los sistemas de un solo imán, entregando graves contundentes, con pegada y libres de distorsión incluso a volúmenes elevados.

Lo complementa con un driver dinámico de precisión equipado con un diafragma de polietileno naftalato dedicado para la franja media del espectro, lo que le permite aportar realismo a las frecuencias vocales y los instrumentos, siendo capaz así de escuchar matices impensables en otras alternativas a este precio.

Análisis de los Nothing Headphone (1) Pro Chema Flores

Por último, la guinda se pone con el controlador de agudos que usa un diafragma de silicona 95 veces más rígido y considerablemente más ligero que el plástico tradicional, lo que le permite tener una velocidad de respuesta mayor para los detalles más finos.

Esta separación física de canales se traduce en una escena sonora de una amplitud descomunal en la que cada instrumento, voz y detalle tiene su espacio sin enmascarar a los demás.

Nothing Headphone (1) Pro Chema Flores

Para exprimir todo lo que los auriculares son capaces, conviene aprovechar el contenido Hi-Res Audio tanto por cable como de forma inalámbrica, ya que cuenta tanto con códec LDAC como conexión USB-C y analógica de 3,5 mm.

Esta configuración junto con la afinada configuración de rendimiento musical de Nothing hace que los auriculares sean de los mejores que se pueden encontrar en el mercado para usar a diario. El sonido es rico, profundo y te sumerge por completo en el contenido.

Sin embargo, va más allá. Porque también están pensados para uso profesional.

Gracias a una colaboración técnica junto a Metropolis Studios, el icónico estudio de grabación londinense, llegan varias funciones clave pensando en elevar la usabilidad de los auriculares.

Pestaña Flat EQ en los Nothing Headphone (1) Pro Chema Flores

Encontramos un conmutador Flat EQ Switch, una pestaña física que al accionar el interruptor permite desactivar cualquier procesamiento digital de señal, el audio espacial o la ecualización. Lo hace para tener una respuesta neutra pensada para que músicos y creadores evalúen el sonido con más rigor.

Por otro lado, en la app, encontramos varias opciones de audio espacial, entre ellas destaca Studio B. Esta opción se inspira en la acústica de la sala de control del Estudio B de Metropolis, un modo de audio espacial con seguimiento dinámico de la cabeza que emula el comportamiento de una sala de mezclas real. Esta opción se suma a otros cuatro entornos espaciales con diferentes matices.

Asimismo, en la aplicación se pueden personalizar los auriculares con diferentes opciones de ecualización basadas en la tradición musical británica, así como un ecualizador avanzado para que el usuario manipule como desee.

La guinda a la experiencia de sonido la pone la ausencia de ella, es decir, la cancelación de ruido.

Nothing Headphone (1) Pro Chema Flores

El sistema de cancelación activa de ruido (ANC) adaptativa utiliza una matriz de 10 micrófonos (cinco por copa) posicionados interiormente para evitar las turbulencias del viento.

Logra una atenuación de hasta 46 dB , ofreciendo un promedio de reducción 5 dB superior y una cobertura en frecuencia un 40% más amplia que el modelo anterior.

Estos micrófonos también son útiles en llamadas, pues el uso del algoritmo Clear Voice Technology emplea cuatro micrófonos y una red neuronal profunda (DNN) entrenada con 30 millones de muestras reales para aislar la voz frente al ruido ambiental.

Diseñando un icono

Más allá de la calidad de sonido, si algo ha definido a Nothing desde sus orígenes es su filosofía de diseño. Apuesta por líneas industriales, disruptivas, que evocan tiempos cuando la tecnología era más divertida. Todo con su característico uso de materiales transparentes.

Con la ambición premium que caracteriza a estos auriculares, lejos de emplear polímeros convencionales, las dos copas exteriores están recubiertas de cristal Panda Glass 9H de alta resistencia a arañazos y roturas.

Tras dicho cristal, que amplía la sensación de profundidad, se puede ver una representación topográfica de los tres transductores, sugiriendo la ubicación del sistema interno de tres drivers, una sensación de alta calidad inédita en la categoría.

Nothing Headphone (1) Pro Chema Flores

La compañía ha apostado por un marco de titanio que, además de aportar una sensación increíblemente premium, hace que sean un 45% más ligeros que los Headphone (1). Aun así, son unos auriculares consistentes y duraderos, con una extrema comodidad cuando los tenemos colocados en la cabeza pensados para aguantar durante horas.

Mantiene uno de los grandes aciertos de sus auriculares de diadema: los controles táctiles.

Diseñados inspirándose en el audio de los años 90, en la parte trasera mantiene el rodillo, la palanca y los botones con los que pasar de canción, gestionar el volumen o parar la música de una forma muy satisfactoria. Asimismo, también cuenta con el botón del Flat EQ oculto, pensando en que no sea activado por error.

Un detalle del diseño que llama la atención y que, como casi cualquier cosa que hace Nothing, no deja indiferente es su funda.

Nothing Headphone (1) Pro en su funda Chema Flores

Se trata de una carcasa rígida con un suave revestimiento de TPU y que evoca más a diseño que a practicidad. Aísla y protege los auriculares, pero añade peso y deja la diadema al aire. No se pueden cargar con la funda puesta, pero sí se puede poner una correa y llevarlos como si fuese un bolso. Un claro guiño a que los auriculares sean un diseño de moda, trascendiendo su uso de audio.

¿Me los compro?

Los Nothing Headphone (1) Pro consiguen algo extremadamente difícil en un mercado saturado de opciones: llegar con una propuesta de alta calidad y con personalidad propia.

La combinación de un diseño que combina el titanio con el cristal consiguen una sensación de alta calidad y personalidad premium, al tiempo que combina una extrema comodidad y usabilidad excelente.

Sin embargo, el verdadero motivo para saltar a estos auriculares es su espectacular respuesta de sonido. Rinden increíblemente bien siendo capaces de devolver una experiencia sonora completa, de alto rendimiento y capaz de satisfacer a los oídos más expertos.

Nothing Headphone (1) Pro Chema Flores

Además, presentan una cancelación de ruido excelente, capaz de hacerte disfrutar por completo de la experiencia de sonido y una batería de 30 horas de autonomía con esta tecnología activa, pero alcanza las 68 horas sin cancelación.

Todo en un precio de 349 euros con lo que llega para competir directamente contra opciones como los Sony WH-1000XM6, los Sonos Ace Ultra, los Bose Quietcomfort Ultra los AirPods Max, a un precio menor.

En suma, los Nothing Headphone (1) Pro llegan pensando en aquellos usuarios que no sólo quieren escuchar música, sino que quieren disfrutar de ella siendo consciente de los matices, los detalles y la armonía de las grandes composiciones musicales.