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Apple ha sacudido el mercado de la telefonía. Lo ha hecho con la presentación de su primer smartphone plegable, el iPhone Duo. En la misma presentación, la compañía también anunció los nuevos iPhone 18 Pro y 18 Pro Max, sus nuevos teléfonos de gama alta que se orientan cada vez más al usuario profesional.

Lo hace con un revolucionario sistema de cámara con apertura variable dando más poder de control al usuario, pudiendo ajustar los parámetros de fotografía y vídeo como desee.

Además, el gran salto de esta generación está en su rendimiento y batería.

Los nuevos iPhone 18 Pro y 18 Pro Max equipan el chip más potente que Apple ha fabricado jamás. Con una arquitectura de 2 nanómetros dispara el rendimiento y la eficiencia. Algo que ayuda especialmente la nueva generación de cámara de vapor que le permite funcionar más tiempo a más capacidad y de forma más sostenida.

Igualmente, Apple ha mejorado la autonomía de los iPhone con más batería y un sistema más eficiente. Esto permite que el modelo Pro se acerque a la autonomía del iPhone 17 Pro Max, mientras que el 18 Pro Max dispara su uso por completo.

iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max Chema Flores

En EL ESPAÑOL - Omicrono hemos podido probar el iPhone 18 Pro y el iPhone 18 Pro Max durante los últimos cinco días, antes de que Apple los ponga a la venta general este viernes, para analizar las novedades, los cambios y saber si merecen la pena por los 1.469 y 1.619 euros por los que llegan a España, respectivamente,

Una cámara inigualable

El gran reclamo de esta generación es la cámara. Y por méritos propios.

La configuración de las lentes es la conocida en la generación anterior con una composición con un sistema cámaras Pro Fusion de 48 Mpx (principal, gran angular y teleobjetivo), donde la gran novedad es el cambio en la nueva cámara principal de 48 megapíxeles.

Análisis del iPhone 18 Pro Chema Flores

Los iPhone 18 Pro incorporan una cámara principal con apertura variable que le permite tener un rendimiento superior que la generación pasada, especialmente en situaciones con poca luz y logrando una mayor profundidad de campo. Es un cambio en un primer momento sutil, pero que cambia la experiencia por completo para lograr mejores fotografías y vídeos.

Mientras que otras compañías apuestan por mejorar exclusivamente la capacidad fotográfica con sensores más grandes e inteligencia artificial, Apple usa la física para disponer de seis láminas, cortadas con láser, controladas por un nuevo mecanismo de rotor que permite una transición fluida entre cuatro ajustes de apertura: ƒ/1.48, ƒ/ 1.8, ƒ/2.8 y ƒ/4.0.

iPhone 18 Pro Max Chema Flores

La fotografía es luz, y el control de la apertura es clave, pues controla la cantidad de luz que entra en la cámara, pudiendo gestionar así mejor la profundidad de campo.

Por ejemplo, en una misma toma podemos reducir la apertura a ƒ/2.8 o ƒ/4.0 para obtener mayor profundidad de campo, lo que se traduce en un mejor nivel de detalle en la parte posterior de la escena y es ideal para fotos de grupo donde hay sujetos a diferentes profundidades y queremos que todo salga enfocado.

Los resultados son fantásticos y funciona con todas las distancias focales de la cámara principal (1x, 1,2x, 1,5x y 2x). Deja que el usuario sea capaz de dar rienda suelta a su creatividad con más personalización que nunca, algo que ayuda con los nuevos controles profesionales.

Aún así, fotografiar con un iPhone sigue siendo increíblemente sencillo y resolutivo. La mejora en la inteligencia artificial que llega con el chip A20 Pro selecciona automáticamente la apertura adecuada según el sujeto, las condiciones de iluminación, el movimiento e incluso el texto en los documentos, para que la mejor foto se obtenga de forma idónea sin que el usuario se preocupe. Así por ejemplo, en condiciones de poca luz, la apertura se amplía a ƒ/1.48, captando aproximadamente un 50 % más de luz.

iPhone 18 Pro Max Chema Flores

En general, la gran mejora con respecto a la generación anterior se nota en ambientes nocturnos, en texturas y en la calidez de la imagen. En general las fotografías y vídeos que he tomado suben la calidad —ya excelente— de la generación anterior.

La clave que enamorará a los usuarios profesionales que usan el iPhone como herramienta de trabajo —así como a los aficionados a la fotografía— son los nuevos controles Pro.

Además de la apertura, tomar el control manual de la cámara del iPhone es una experiencia superior. Algo que se podía hacer antes con algunas aplicaciones de terceros ahora llega directamente en la aplicación de cámara con la certificación del trabajo de Apple.

Podemos jugar con la velocidad de obturación o el balance de blancos, ver el histograma para asegurar que la exposición está correcta, o tener la interfaz de control del enfoque para comprobar que lo que queremos fotografiar queda perfecto.

iPhone 18 Pro Chema Flores

Como cada fotógrafo tiene su librillo, el iPhone permite añadir en la parte superior los controles más utilizados, para acceder fácilmente. Lo bueno es que esta capacidad de manejo de la cámara se aplica tanto a fotografía como a vídeo. Es un antes y un después en cómo usas la cámara del teléfono.

Además de dar más control al usuario, el iPhone 18 Pro ha incorporado una función especialmente útil y que, una vez que te acostumbras a ella, no puedes volver atrás: seguimiento de enfoque inteligente.

Esta opción permite enfocar cualquier sujeto u objeto mientras se mueve a diferentes profundidades en la escena para nunca perderle el foco. La magia sucede cuando el seguimiento se mantiene aunque salga del encuadre, ya que si vuelve a aparecer el teléfono le seguirá enfocando. Si tienes hijos o mascotas, lo vas a agradecer.

Para hacerlo, combina aprendizaje automático en el dispositivo con segmentación de imágenes, lo que le permite determinar la ubicación de cada objeto en la escena en tiempo real.

iPhone 18 Pro Max Chema Flores

Apple también ha mejorado el procesado de las fotografías.

El nuevo Photonic Engine ofrece una mejora significativa en la calidad de imagen gracias a un procesamiento de mayor resolución. Ahora se utilizan fotogramas de 48 MP en todo el proceso de procesamiento de imágenes, lo que proporciona una mayor calidad de imagen tanto en el modo de 24 MP como en el de 48 MP. Esta característica se nota especialmente en 1x en la nueva cámara principal.

Uno de los detalles más interesantes del postprocesado es la capacidad de aplicar los Estilos fotográficos una vez ya hemos tomado la fotografía. Cabe recordar que no se trata de filtros, sino que son interpretaciones de color que permiten variar por completo la sensación de la imagen tomada.

iPhone 18 Pro Chema Flores

Ahora además podemos personalizar el control de la textura y el grano, haciendo que una foto parezca menos procesada o añadirle un aspecto más artístico de película, todo ello manteniendo la foto original.

Aquí también podemos encontrar con las mejoras que llegan con iOS 27 la posibilidad de extender y reencuadrar una fotografía, además de limpiarla de objetos que no deseamos.

Toda la personalización de los controles se aplica también a vídeo, que gana efectos cinemáticos una vez se ha grabado una escena incluso se puede poner a cámara lenta. Así como también ha mejorado Audio Mix, cuyos nuevos algoritmos permiten separar música del ruido.

Rendimiento y autonomía bestial

El otro gran reclamo para dar el salto a la nueva generación de iPhone es por su rendimiento y autonomía.

En su interior equipa el nuevo chip A20 Pro, fabricado en un proceso de transistores de 2 nanómetros que le permiten una mayor densidad y eficiencia. Estrena una nueva arquitectura con una interfaz de memoria más amplia gracias a que el chip se sitúa junto a la memoria, en vez de encima —como suele ser en la industria—. Este rediseño mejora drásticamente la disipación del calor desde el chip hacia la nueva cámara de vapor, lo que permite exprimir al máximo el A20 Pro.

En pruebas realizadas en Cupertino pude comprobar cómo esta generación disipa mucho mejor el calor que la generación anterior, lo que permite un rendimiento alto pero también sostenido.

iPhone 18 Pro Max Chema Flores

La nueva cámara de vapor se ubica en el plano de estructura central y ocupa una superficie tres veces mayor. Combinado con materiales como grafito y cobre nanotwin alivia la temperatura del chip.

De este modo el iPhone 18 Pro logra un 40% más de rendimiento constante mantenido frente al iPhone 17 Pro (y hasta el doble respecto al 16 Pro), evitando estrangulamiento térmico con aplicaciones exigentes como videojuegos, IA o software de edición de imagen, clave para seguir usando el iPhone 18 Pro como herramienta de trabajo.

iPhone 18 Pro Chema Flores

La mejora del rendimiento y la temperatura permite disparar la autonomía. Haciendo un uso intensivo de ambos, podemos pasar la jornada tranquilamente. En mi caso, he acabado el día sin preocupaciones y han sido días de mucha actividad con los teléfonos.

Lo cierto es que se nota la mejora con respecto a la generación anterior, especialmente en el iPhone 18 Pro Max. El iPhone 18 Pro recuerda a cómo se comporta la batería del iPhone 17 Pro Max, mientras que el modelo más grande la rompe por completo. Un uso típico sería 24 horas de uso por carga del 18 Pro frente a unas 30 horas del Pro Max.

Uno de los detalles interesantes es la mejora en la carga rápida, que ahora podemos tener el 50% de carga en apenas 15 minutos, con ambos modelos.

Dynamic Island más pequeña y útil

Estéticamente el iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max cambian poco exteriormente frente a la generación anterior, pero las modificaciones están tanto en el interior como en los detalles.

Tenerlo en la mano se siente conocido, familiar, confortable. Aunque son ligeramente más pesados que la versión pasada. Se han rediseñado por dentro para la nueva arquitectura interna, así como para dar cobijo a más batería y una cámara de vapor más grande.

Sin embargo, el cambio más llamativo —aunque sutil— en el diseño se encuentra en la pantalla.

Dynamic Island en iPhone 18 Pro Max Chema Flores

Ahora la Dynamic Island es más pequeña, con lo que ocupa una menor parte del frontal, pero al mismo tiempo es capaz de mostrar más información. Ahora es capaz de mostrar hasta tres actividades en directo a la vez. Todo con una labor de ingeniería casi invisible de Apple.

En los laboratorios de Cupertino pudimos ver cómo la compañía ha diseñado el panel de pantalla de los iPhone 18 Pro para ocultar la cámara infrarroja de FaceID debajo de la pantalla. Esta cuenta con una zona de píxeles más brillantes diseñada para dejar pasar a través de los píxeles la cantidad justa de luz infrarroja. Un mecanismo genial que mejora la experiencia de usuario y mantiene la seguridad del reconocimiento facial.

La otra gran novedad del diseño son los nuevos colores. Las unidades de prueba que tenemos son en burdeos y plata, que son el nuevo color que se pondrá de moda junto con la opción más elegante. Pero sin embargo si quieres algo resultón y elegante, puedes optar por el nuevo azul glacial, que en vivo es impresionante. Así como si lo que buscas es la sobriedad, el nuevo color negro es el teléfono más oscuro que la compañía ha fabricado jamás. Imponente.

¿Me lo compro?

Tras haber tenido un primer contacto en Apple Park, estos primeros cinco días de uso han servido para despejar algunas de las dudas que tenía sobre las novedades del teléfono. De conocer hasta qué punto era márketing y hasta cuál avance real. Y lo cierto es que Apple cumple con lo que promete.

La apertura variable en la cámara principal aporta una versatilidad, calidez y detalle que no tenemos en el iPhone 17 Pro. Es un detalle específico, quizá orientando para un público más exigente, pero lo cierto es que cumple con lo que promete en el uso cotidiano en fotografía nocturna, en la mejora de tomas de grupos así como en la grabación de vídeo. Las imágenes elevan el nivel y se nota especialmente en los entornos más complicados.

iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max Chema Flores

No estamos ante una revolución del modelo. Es decir, sólo por el cambio en la cámara no merece el cambio para la mayoría de los usuarios si tiene el teléfono de la generación anterior, pero sí es un buen reclamo para quien busca una cámara que da un poco más de la media de la gama alta. Es una tecnología que será la referencia del sector.

Más allá de la apertura, es especialmente interesante la mejora en el enfoque y el postprocesado que, aunque tarda un poco más que la generación anterior en gestionar la imagen, las posibilidades y la terminación es superior.

La otra clave de este teléfono es el rendimiento entendido en productividad, eficiencia y autonomía. Apple ha dado un salto en la gestión de la batería, tanto por la disipación del calor, como por el aumento de la misma como por la mejor gestión de los recursos que hace que comprarse un modelo Pro no sea necesariamente un sacrificio en este aspecto, al tiempo que irse al modelo Pro Max significa establecer un nuevo estándar en la gama alta.

En suma, Apple ha tocado las teclas necesarias para firmar su modelo Pro más equilibrado y rotundo en los últimos años. Es ideal para quien quiera hacer el salto desde un 15 Pro hacia atrás, será quien lo note realmente. Aún así, la evolución es evidente y el trabajo de usabilidad, capacidad y despliegue fotográfico es, sencillamente, impresionante.