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Samsung ha cambiado la forma en la que entiendes lo que es un móvil plegable. Y lo ha hecho con el Galaxy Z Fold8.

Se trata de su primer plegable de formato pasaporte que llega para complementar al Galaxy Z Fold8 Ultra y al Galaxy Z Flip8, pero que en la práctica se siente como el concepto más innovador del momento y un verdadero soplo de aire fresco en el sector. No sólo es el plegable diferente, es el verdadero acierto del año.

Pese a convivir con los teléfonos plegables desde hace más de 7 años, nunca he llegado a dar el salto un móvil en este formato. Sin embargo, el Fold8 ha conseguido que lo sienta realmente como un móvil de diario.

Es el plegable más equilibrado y usable que ha hecho Samsung jamás gracias a un diseño muy logrado, un formato tremendamente versátil y una experiencia que no obliga a vivir en la pantalla interior.

Sus principales handicaps son importantes, eso sí. Son el precio y la cámara. El Fold8 parte de los 1.999 euros sin aplicar descuentos y sube hasta los 2.599 si queremos la configuración máxima de almacenamiento y memoria. Por otro lado, únicamente disponemos de dos cámaras, que se pueden quedar algo cortas si lo que aspiramos es a un tope de gama en todos los aspectos por ese desembolso.

Samsung Galaxy Z Fold8 Chema Flores

En EL ESPAÑOL - Omicrono hemos pasado unos días con él como dispositivo principal, para contar lo bueno y lo malo de este nuevo smartphone estrella de Samsung.

La clave está en el formato

Lo más importante del Fold8 no es la ficha técnica. Ni las pulgadas de las pantallas, ni el peso, ni los megapíxeles. Aquí la clave está el formato.

Samsung Galaxy Z Fold8 Chema Flores

Samsung abandona el móvil alto y estrecho de generaciones anteriores para pasar a un formato más ancho —prácticamente cuadrado— que lo hace increíblemente manejable, cómodo de llevar pero también muy usable cuando está cerrado. Y es aquí donde reside el gran punto de este Fold8: te sorprenderás de la cantidad de tiempo que lo usas cerrado por lo comodidad y lo conveniente que es.

La pantalla exterior de 5,5 pulgadas con relación 10:16 se ajusta bien a todo el contenido. Permite chatear cómodamente por WhatsApp, contestar correos o navegar en aplicaciones como Instagram o TikTok. No tienen las limitaciones de la pantalla del Flip y es mucho más manejable que el Ultra, en ocasiones pudiendo hacerlo hasta a una mano.

Samsung Galaxy Z Fold8 Chema Flores

Sin embargo, también tenemos todo lo bueno que aportan los plegables: una pantalla donde poder ver contenido en grande o disponer de multitarea usando dos aplicaciones a la vez.

Cuando el Fold8 se despliega recuerda por dimensiones al iPad mini. Tenemos una pantalla de 7,6 pulgadas con una relación de aspecto de 4:3 que es un formato muy agradecido para leer, trabajar o consumir vídeo sin exageradas franjas negras como sí sucede en los plegables tipo libro. Samsung ha priorizado aquí la experiencia a la espectacularidad y se agradece.

Samsung Galaxy Z Fold8 Chema Flores

La bisagra y la nueva estructura Flex Titanium hacen el resto en la experiencia cuando está abierto, con una bisagra prácticamente imperceptible tanto a la vista como al tacto. A esto ayuda también un gran brillo de pantalla de 3.000 nits y una tecnología que evita los reflejos que da una sensación de inmersión total.

El movimiento al abrir y cerrar es más suave y la sensación general es de una solidez total. Cuando está desplegado no piensas, en absoluto, en fragilidad. La construcción es increíble gracias a usar el marco de aluminio, cristal de Gorilla Glass Ceramic 3 o Victus 2.

Samsung Galaxy Z Fold8 Chema Flores

Samsung lleva 8 generaciones puliendo la fórmula de los plegables, y se nota. Tenemos aquí el Fold más ligero hasta la fecha (201 gramos) y cuando se despliega se queda en unos delgadísimos 4,5 mm.

Potente, versátil, capaz

La clave de ser realmente útil y funcional más allá del formato está en lo que puedes hacer con él. Este Fold8 se coloca en lo que se espera en un gama alta de 2026 en rendimiento y potencia.

Samsung Galaxy Z Fold8 Chema Flores

Equipa el mejor procesador de Qualcomm, combinada con mucha RAM, lo que le permite mover todo con contundencia. Gestionar varias aplicaciones a la vez —la verdadera clave cuando tenemos la pantalla abierta— o bien usar herramientas de edición o IA. El móvil no se calienta demasiado —siendo consciente de que estamos en agosto—, ni renquea y mantiene la fluidez.

La batería se comporta también de forma excelente, acabando el día por encima del 40% aún haciendo un uso intensivo. Tiene una batería de 4.800 mAh, que si bien no es lo mejor del mercado, cumple con nota y su rendimiento es el esperable de un gama alta. Podría ser mejorable su carga rápida (de 45W), aunque ya es marca de la casa y adolece frente a otras alternativas chinas.

Samsung Galaxy Z Fold8 Chema Flores

En la experiencia de usuario One UI 9 aporta una cantidad notable de funciones pensadas para sacar partido al formato. De multitarea en pantalla dividida, ventanas flotantes, arrastrar y soltar entre apps o una continuidad muy buena entre la pantalla exterior e interior.

Galaxy AI se integra de forma transversal resumiendo textos, traduciendo chats o conversaciones, reescribiendo correos, asistiendo en edición de contenido o gestionando nuestra agenda buscando qué huecos tenemos libres.

Es una IA más proactiva que suma en cómo debería de entenderse un móvil. No es un argumento de compra por sí mismo, pero sí es un detalle relevante en un contexto en el que la IA empieza a ser protagonista en el discurso general.

El punto donde quizá el Fold8 se le puede quedar corto a los usuarios más avanzados es la cámara. Da la sensación de que Samsung se guarda balas para darles más argumento de compra a los usuarios que busquen el Ultra.

Samsung Galaxy Z Fold8 Chema Flores

La configuración trasera combina dos sensores de 50 megapíxeles (gran angular y ultra gran angular) que son resolutivos y prácticos pero se echa de menos un teleobjetivo físico que aporte más versatilidad y profundidad al conjunto, si tenemos en cuenta que estamos ante un móvil que parte de los 2.000 euros.

La calidad en buena luz es alta y el detalle de los 50 MP se nota, así como la IA ayuda tanto a la hora de disparar como a la hora de editar con funcionalidades como My Fan Cam.

Así son los nuevos Samsung Galaxy Z Fold8, Fold8 Ultra y Flip8 Chema Flores

Sin embargo, este Fold8 no compite con los Ultra ni con los móviles que van a por el honor de disponer la mejor cámara del mercado. Queda por detrás del Fold8 Ultra o el Galaxy S26 Ultra. Si tu prioridad absoluta es la cámara, aquí vas a notar que Samsung ha preferido equilibrar el dispositivo antes que echar el resto en fotografía. No es malo por sí mismo, pero no es el punto fuerte del Fold8.

¿Me lo compro?

El Galaxy Z Fold8 es el móvil del año. Samsung ha apostado por un nuevo formato con el que ha encontrado la pieza que le faltaba en su catálogo de teléfonos plegables.

El cambio a este formato pasaporte lo acerca al usuario general que ha visto tradicionalmente que los plegables no eran para él, que no encajaban en su día a día. Este Fold8 lo hace, y lo hace de manera sobresaliente.

Samsung Galaxy Z Fold8 Chema Flores

La combinación del formato con la experiencia de usuario, la calidad de construcción y la fluidez en general, consiguen que Samsung borde un teléfono espectacular ideado para convencer a los agnósticos de los plegables.

No es perfecto. La cámara es excelente pero no brillante, que es lo que se puede exigir de un móvil de 2.000 euros, pero es algo que se entiende viendo el Fold8 Ultra y el salto que hay en precio. Samsung ha preferido contener que ir a lo grande en la primera generación de este nuevo formato de Fold.

En suma, el Galaxy Z Fold8 es la respuesta a quien busca un plegable para usar a diario de todas las formas posibles, tanto plegado como abierto. La compañía lo ha logrado con un formato versátil, un diseño maduro y con el claro mérito de colocarse como la referencia del mercado apostando por una identidad propia.