Las redes sociales se han convertido en una gran herramienta para explorar ideas para nuestro hogar, con miles de vídeos en plataformas como Instagram mostrando nuevos e innovadores diseños de cocina, a cada cual más bonito.
Sin embargo, los profesionales del sector advierten que la imagen idílica que muestran estos diseños no se suele traducir en una utilidad práctica, y que podemos caer en varios errores si simplemente seguimos los consejos de cuentas sin experiencia real.
El diseñador e interiorista Pol Caneda ha explicado recientemente que, tras diseñar más de 500 cocinas, se ha dado cuenta de algunos de estos errores comunes, y cómo las distribuciones más espectaculares en fotos terminan siendo las menos funcionales para vivir.
El experto explica que algo que le pasa con muchos clientes es que le piden una cocina exactamente igual a la que han visto en Instagram o Pinterest, pero que su respuesta siempre es la misma: "¿Te gusta porque es bonita o porque vivirías bien en ella durante 20 años?".
La realidad es que no es lo mismo una cocina llamativa que una cocina funcional, y que al final, "las cocinas que mejor envejecen no son las que siguen una moda o una tendencia pasajera, sino las que priorizan la funcionalidad y un diseño totalmente atemporal".
De la misma manera, un error muy común a la hora de crear un presupuesto de una reforma de cocina es intentar ahorrar en los apartados equivocados; Caneda explica que cuando se van sumando 800, 1.000 o incluso 3.000 euros más por cada cosa, la tentación es "buscar dónde poder recortar".
Las 7 cosas que aprendí después de diseñar más de 500 cocinas - Pol Caneda
Sin embargo, el problema es que "muchas veces se recorta justo en el sitio equivocado", y luego es necesario hacer cambios en aspectos fundamentales con el paso de los años.
Por ejemplo, con el mismo presupuesto, el experto aboga por invertir en un sistema de iluminación más profesional, un sistema de extracción de mayor calidad o más soluciones de almacenamiento, todos estos aspectos que vamos a usar a diario, frente a otros gastos más estéticos.
Pero ante todo, la recomendación de Caneda es "si vas a renovar la cocina, renueva también las instalaciones", refiriéndose a las instalaciones eléctricas y de agua, ya que aunque funcionen bien en este momento, "no la vas a volver a tocar en los próximos 25 años como mínimo y algo puede fallar, y si eso sucede con una cocina totalmente instalada, créeme que es un problemón importante".
Un ejemplo que da son las encimeras de madera, que se han puesto de moda porque mucha gente cree que sólo es necesario hacerles un tratamiento cada año para mantenerlas, pero Caneda advierte que son muy frágiles y se rompen, y se terminan cambiando cada cuatro o cinco años.
