A la hora de diseñar una cocina, la mayoría de la gente da una gran importancia al diseño estético, la elección de los materiales o a la distribución del espacio. Sin embargo, la practicidad es un elemento tan o igual de importante.
Es muy fácil cometer errores simples que en perspectiva eran fáciles de evitar, sólo porque nos ha gustado más un diseño o porque hemos decidido hacer un sacrificio que parecía pequeño; el tamaño del fregadero es uno de esos aspectos en el que es más fácil tropezar.
Así lo ha revelado el experto Miguel Gómez de For+ Cocina en un vídeo publicado en redes sociales, donde explica exactamente las dimensiones que debería tener nuestro fregadero para tener la experiencia más cómoda en el día a día.
El truco que usa el experto para saber si un fregadero se adaptará a nuestras necesidades no es usar como referencia nuestra vajilla, sino sorprendentemente, el tamaño de la bandeja de nuestro horno.
Es algo que, si lo pensamos, tiene mucho sentido. Cuando una bandeja de horno no entra perfectamente en el fregadero, vamos a tener que inclinarla, lo que va a provocar salpicaduras y derrames continuos de agua alrededor de la encimera.
A poco que usemos el horno, vamos a tener que limpiar la bandeja tarde o temprano, y entonces es cuando nos vamos a encontrar con las limitaciones de las medidas estándar que ofrecen los fabricantes.
La medida más común en el mercado son los 40 x 40 centímetros; aunque es una opción muy extendida en todo tipo de instalaciones, Gómez desaconseja totalmente esta elección si se busca una cocina funcional.
"Nunca debes ponerlo de 40 por 40. Es una medida muy estandarizada, pero es muy pequeño, y no te cabría la bandeja y estarías ahí jugando a que no se te caiga el agua", advierte.
Para evitar estos inconvenientes, la recomendación para la mayoría de los hogares pasa por elegir un fregadero de 50 x 40 centímetros que añada algo de espacio adicional, que de hecho es el que sería el mejor para el experto.
Sin embargo, esta es de esas cosas que no tiene por qué ser la misma para todo el mundo. Existen alternativas para quienes necesitan un mayor espacio de trabajo, como una versión de 70 centímetros de ancho que también aparece en el vídeo.
Con esa distancia, es mucho más fácil desplazar la bandeja de un lado a otro, e incluso usar diferentes zonas para fregar y aclarar de forma simultánea, pero tiene el inconveniente de que ocupa mucho más espacio en la encimera y es posible que ni siquiera podamos instalarlo en nuestra cocina.
Por eso, antes de comprar un fregadero 'a ojo', lo más recomendable es primero tener claro qué es lo que vamos a hacer y para qué lo vamos a necesitar.
