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El consumo eléctrico en el hogar depende de la eficiencia energética de cada electrodoméstico que usamos; y esto es importante porque algunos son capaces de cumplir funciones muy parecidas pero gastando mucho menos.

Si realmente queremos reducir la factura mensual, es importante saber cuáles de estos aparatos consumen menos y cuáles deberíamos usar lo menos posible, y afortunadamente, un experto de Pulso Solar ha publicado un vídeo en el que compara aparatos similares que nos puede ayudar.

Para empezar, a la hora de cocinar puede que nos estemos preguntando si usar el horno de siempre, o si optar por una de las nuevas airfryer o freidoras de aire, que tanto éxito están teniendo en el mercado español.

La opinión del experto es clara, el horno consume más que la airfyer, y la explicación es muy sencilla: "Tiene que calentar un espacio mucho más grande y normalmente necesita más tiempo para cocinar".

Frente a esto, la cesta de una freidora de aire es mucho más pequeña, y usa un flujo de aire caliente circulante que acelera la cocción y garantiza que todas las partes del alimento son cocidas adecuadamente. Esto reduce los tiempos de cocción y el consumo en general.

De la misma manera, el experto está a favor de las placas de inducción, que poco a poco están sustituyendo a la vitrocerámica que hace no mucho acabó con las cocinas de gas tradicionales.

El motivo de este cambio es que la vitrocerámica genera calor mediante resistencias eléctricas que calientan primero la superficie de cristal, y a continuación el recipiente. Esa es energía perdida por dispersión térmica, mientras que las placas de inducción calientan únicamente el recipiente al funcionar por campos magnéticos.

Por lo tanto, para reducir el gasto en la cocina, es aconsejable priorizar el uso de la freidora de aire (el microondas también es otra buena opción) para raciones pequeñas o medianas, y si podemos, instalar una placa de inducción para cuando queramos freír o cocer.

Si nuestro problema es que aún tenemos calor, lo recomendable es encender el ventilador y no el aire acondicionado; el primero únicamente circula el aire ambiental con un motor eléctrico de baja potencia, mientras que el segundo usa un sistema de compresión que expulsa el calor al exterior, algo que consume mucho para todo el volumen de aire de una habitación.

Otros equipos que tal vez no hemos pensado en comparar son el lavavajillas y la lavadora; el experto advierte que lavar los platos puede ser más costoso que la ropa, ya que el aparato calienta el agua a altas temperaturas durante periodos prolongados, además de usar ciclos de secado por calor.

La lavadora no consume tanto, especialmente si usamos programas fríos; sin embargo, ambos aparatos se benefician enormemente de los programas ECO, que siempre deberían ser usados si podemos aunque sean más largos.

Por último, no debería sorprendernos que un ordenador consuma varias veces más energía que un televisor, incluso uno moderno con funciones inteligentes y tecnología OLED. Esto es especialmente cierto con los ordenadores de sobremesa con tarjetas gráficas dedicadas.