Las llamadas no deseadas a horas intempestivas afrontan desde hoy un giro decisivo en España. A partir de hoy, sábado 17 de octubre, entra en vigor la normativa que obliga a las empresas a realizar cualquier llamada comercial destinada a la captación de nuevos clientes únicamente desde números de teléfono que comiencen por el prefijo 400.
Esta medida busca devolver a los usuarios el control sobre sus líneas telefónicas, facilitando la identificación inmediata de estas comunicaciones de telemarketing y spam no deseado antes de descolgar el teléfono.
La nueva exigencia se enmarca dentro de la Ley de Servicios de Atención a la Clientela (SAC) y refuerza el plan integral impulsado por el Gobierno, en colaboración con las principales operadoras de telecomunicaciones, para erradicar las estafas telefónicas y la suplantación de identidad por SMS.
Según los últimos datos ofrecidos por el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, la estrategia coordinada del Ejecutivo y las compañías del sector ha logrado bloquear hasta la fecha más de 400 millones de llamadas fraudulentas y más de 32 millones de mensajes de texto maliciosos.
Con la entrada en vigor de la norma en España, el patrón de identificación cambia por completo para los ciudadanos. A partir de ahora, cualquier contacto destinado a promociones o ventas debe mostrar obligatoriamente la numeración 400.
Una persona hablando por teléfono.
Por el contrario, las gestiones de soporte o atención al cliente habituales de la empresa se mantendrán en los prefijos 800 y 900, en números cortos atribuidos a ese fin o en numeración geográfica.
Si bien la presencia del prefijo 400 permite reconocer al instante la naturaleza comercial de la comunicación, desde el Ministerio advierten que este identificador no garantiza por sí solo que quien llama sea una entidad legítima.
No obstante, la regla es clara para el consumidor: si se recibe una oferta publicitaria desde un número tradicional o móvil que no empiece por 400, la llamada se considerará una infracción directa de la normativa.
Aquellos usuarios que reciban contactos de captación irregulares disponen de vías oficiales para actuar.
Las reclamaciones pueden tramitarse directamente ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones para señalar el uso indebido de la línea, o bien mediante una denuncia formal ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), organismo encargado de sancionar los incumplimientos regulatorios del sector.
Con este paso, España afianza la protección del consumidor frente al telemarketing agresivo, lo que supone un importante alivio para muchos usuarios que no suelen descolgar llamadas entrantes de números desconocidos.
