Los creadores de contenido digital ya no son como antes. Si en sus primeros diez años YouTube estuvo protagonizada por figuras reconocidas que publicaban vídeos largos en un único canal, hoy en día los vídeos cortos de Shorts, Reels y TikTok, con creadores que no siempre dan la cara, dominan el panorama.
Un buen ejemplo de este fenómeno es Iván Marquina, un joven emprendedor de 18 años que ha logrado construir un entramado digital de producción de vídeo vertical que le genera ingresos aproximados de 10.000 euros mensuales.
Afincado en Andorra, su caso refleja la viabilidad de administrar redes de canales de YouTube Shorts sin necesidad de aparecer en cámara o incluso de grabar con su propia voz.
Marquina ha aparecido como invitado en el canal de Javier Limonchi para explicar su estrategia, que empezó de una manera muy diferente, como uno más de los muchos adolescentes que publicaban vídeos para aficionados de videojuegos como Minecraft o Fortnite.
Tras años de autoaprendizaje y experimentación con los algoritmos, el punto de inflexión llegó al especializarse en el formato corto de YouTube Shorts y contenidos 'faceless' (sin rostro), apoyándose en herramientas de inteligencia artificial y edición rápida.
La operación desarrollada por Marquina difiere mucho del concepto tradicional de youtuber centrado en la marca personal. En la actualidad, gestiona entre 7 y 8 canales activos propios de forma constante usando inteligencia artificial, aunque ha llegado a gestionar entre 15 y 17 canales, tanto suyos como de clientes.
En total, a lo largo del día publica con una frecuencia de 40 vídeos sumando todas las plataformas y canales en los que opera, y lo consigue con una reducida plantilla de apenas dos editores porque afirma, "delegar es superimportante".
Esto ha sido posible gracias a la llegada de nuevas tecnologías de edición y a las automatizaciones integradas en programas como Adobe Premiere y CapCut, y ahora con la inteligencia artificial generativa, que considera una "oportunidad impresionante" para ganar dinero en la creación de contenido.
Marquina usa esta tecnología para la traducción, locución y adaptación masiva de guiones a múltiples idiomas. Esta metodología le permite administrar y monetizar un mismo canal en mercados muy diversos sin dominar sus lenguas locales.
En uno de los experimentos mostrados durante la entrevista, el creador mostró cómo transformó un canal en coreano al idioma árabe manteniendo el contenido, acumulando más de 5,7 millones de visualizaciones en publicaciones individuales y generando ingresos en divisas internacionales.
Para hacer crecer un canal en YouTube Shorts, Marquina señala la importancia de tres factores, empezando por el 'swipe-away rate', el porcentaje de personas que se saltan el vídeo; si es por debajo del 70%, es malo, entre 70% y 80% es "normalito" y por encima de 80% es bueno.
Por ello, la retención de la audiencia es la parte más importante, y el objetivo es mantener el tiempo de reproducción hasta el final del vídeo. Por último, el CTA ('Call To Action') se refiere a las interacciones del usuario, como las suscripciones y los comentarios, y de ahí los típicos mensajes que piden a la audiencia que pulsen el botón de suscribir.
Pese a este trabajo tan impersonal, Marquina se ha puesto como objetivo crear una marca personal para no depender en exclusiva de los ingresos publicitarios, que tienen mucha volatilidad.
