A.R.
Publicada

La subida de la factura de la luz ha hecho que muchas familias españolas descubran por las malas lo verdaderamente ineficientes que son sus electrodomésticos, empezando por el sistema de climatización.

Ahora, tenemos una mejor idea de cómo una renovación de los equipos por soluciones de última generación se traduce en un alivio económico, gracias al último estudio de la firma Daikin, el III Barómetro de la Climatización en España.

Según los datos del estudio, el 56% de los usuarios que ha actualizado su sistema de climatización afirma haber notado un ahorro directo en su factura energética, aunque el estudio también revela posibles zonas en las que hay que mejorar.

Ante la llegada de las bajas temperaturas y la puesta a punto de la calefacción para los meses de otoño e invierno, el 67,7% de los españoles está dudando de la eficiencia de su sistema actual de climatización, y nada menos que el 73% afirma que estaría dispuesto a pagar más inicialmente por un sistema más eficiente.

No es para menos, porque los últimos avances en el sector HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado) han transformado la manera en la que se calienta o se refrigera el hogar.

La tecnología que posiblemente ha cambiado más el sector es la tecnología inverter y los compresores de alta eficiencia.

A diferencia de los sistemas tradicionales, que funcionan a máxima potencia con constantes paradas y arranques generando picos de consumo, la tecnología inverter adapta de forma continua la velocidad del compresor a la demanda energética de la estancia.

Por lo tanto, aunque los nuevos sistemas funcionan de manera continua, en la práctica el consumo energético es inferior, ya que se centran en mantener una temperatura concreta en vez de funcionar a tope.

La popularización de la aerotermia también ha tenido un gran papel en esta transición de la climatización, convirtiéndose en una de las alternativas más eficientes frente a las calderas de gas tradicionales.

Al aprovechar la energía del aire exterior para cubrir la calefacción, refrigeración y el agua caliente de la vivienda, las bombas de calor pueden aportar entre 3 y 5 kW de energía térmica por cada kW consumido, por lo que es una de las tecnologías más eficientes del mercado, un aspecto al que un 93% de los encuestados da mucha importancia antes de decidirse por un nuevo sistema.

Las nuevas tecnologías inteligentes de los equipos también están ganando protagonismo poco a poco. Aunque no lo parezca, también son capaces de reducir el consumo energético, ya que permiten controlar su uso de manera personalizada.

Por ejemplo, es posible programar los horarios de encendido y apagado dependiendo de nuestra rutina diaria, ajustar la temperatura por zonas, o monitorizar el consumo directamente desde el smartphone.