Controlar el consumo energético en el hogar plantea muchos desafíos, especialmente si ya hemos recortado de donde podemos, nos hemos quedado con lo básico en nuestra casa, y aún así seguimos gastando demasiado.
Eso es porque algo tan simple y común como poner la lavadora ya puede suponer un gran gasto mensual, por el uso de agua y electricidad; sin embargo, existe una función presente en casi todos los modelos modernos que mucha gente puede estar ignorando por desconocimiento de cómo funciona.
Hablamos del modo ECO, que ha sido destacado por el técnico Ronald Rondón en el canal de la tienda Hermanos Pérez, y que ha desmontado varios de los mitos que existen sobre este botón 'secreto'.
Qué es el modo ECO de la lavadora
Incluso si sabemos cómo iniciar el modo ECO en nuestra lavadora, es posible que nunca lo hayamos usado porque hemos visto que la pantalla marca una duración muy larga, alcanzando las cuatro horas habitualmente.
Eso nos puede llevar a pensar que este modo va a consumir más, porque va a estar más tiempo funcionando, gastando más electricidad y agua; sin embargo, en realidad es todo lo contrario.
Hay que recordar que el movimiento del tambor no es lo que produce más gasto en una lavadora, sino el esfuerzo de las resistencias eléctricas para calentar el agua a la temperatura seleccionada.
En los ciclos rápidos, la máquina necesita subir la temperatura de manera drástica en muy pocos minutos, lo que obliga a las resistencias a trabajar al máximo rendimiento de manera continuada, y esto es lo que realmente dispara el consumo eléctrico con cada lavado.
Por el contrario, el programa ECO se llama así precisamente porque consume menos electricidad y agua a largo plazo. Durante este ciclo, la lavadora calienta el agua de manera más progresiva y a temperaturas más bajas, compensando la falta de calor con un mayor tiempo de remojo y una mayor acción mecánica sobre las prendas al pasar más tiempo dando vueltas en el tambor.
Al no usar las resistencias a máxima potencia, el ahorro de electricidad puede alcanzar entre un 30% y un 50% en comparación con un lavado convencional, aunque esta cifra puede variar mucho entre fabricantes y modelos. También vamos a optimizar cada litro de agua usado durante el proceso.
El momento de activar este modo depende principalmente de las necesidades de cada momento. El modo ECO resulta ideal para la colada habitual de ropa con un nivel de suciedad normal o ligero, donde no se requieren altas temperaturas.
Por eso, el truco consiste en planificar las tareas del hogar con antelación para dejar la lavadora en marcha durante un periodo largo, y dejar los programas rápidos o intensivos únicamente para urgencias puntuales o prendas muy sucias.
