Desde el primer momento en el que los modelos de generación de imagen por IA demostraron de lo que eran capaces, decenas de apps y páginas web prometiendo ser capaces de desnudar a cualquier persona hicieron su aparición.
Pese a las consecuencias legales y las salvaguardas implementadas por los principales desarrolladores, la situación no ha mejorado, y ya solo es necesario obtener una foto publicada de manera casual en redes sociales para que estas herramientas generen un desnudo falso.
El último estudio del Institute for Strategic Dialogue (ISD) demuestra el verdadero alcance de estos servicios; los investigadores descubrieron nada menos que 181 webs que permiten subir la fotografía de una persona real y obtener una imagen o un vídeo sexualizado.
Entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, estas páginas acumularon de media más de 40,1 millones de visitantes únicos al mes, con la más visitada superando por sí sola los 9 millones.
Más de la mitad del tráfico llegó de manera directa (es decir, el usuario conocía la web), pero sorprendentemente, una cuarta parte llegó desde búsquedas en Google o Bing. Estos servicios también son populares en redes sociales, incluso las que han adoptado medidas; 1,82 millones de visitas procedieron de YouTube y otros 1,3 millones desde X, con Reddit y Facebook también responsables.
Los responsables de estas páginas no tienen miedo de la ley; como prueba, hay que recordar que desde el año pasado las webs pornográficas deben verificar la edad, pero el ISD comprobó que 164 de las 181 páginas investigadas seguían accesibles y solo dos pedían una comprobación real de la edad del usuario.
Esta situación deja a las potenciales víctimas el papel de protegerse; y la verdad es que no es fácil, porque no hacen falta muchos datos para generar este tipo de imágenes. Eso es porque, en realidad, estas páginas no "desnudan" a nadie, y únicamente generan partes del cuerpo a partir de las fotografías en las que ha sido entrenado el modelo (por ejemplo, modelos o actores porno).
En otras palabras, es el equivalente a recortar una fotografía de una persona y pegarla encima de una revista. Pero el resultado es mucho más realista, y por ello, el daño es mayor.
Qué hacer si han creado un desnudo falso de nosotros
"Que una imagen sea falsa no significa que el daño también lo sea", señala Josep Albors, responsable de Investigación y Concienciación de ESET España, que también ha compartido algunos consejos para reducir este peligro, aunque alerta que no es posible eliminarlo por completo.
Lo primero es la exposición. Conviene revisar a menudo quién puede ver las fotos que subimos en redes sociales, hacer privados álbumes antiguos y buscar nuestro nombre por si alguien hubiera subido fotos nuestras sin nuestro permiso.
También debemos proteger nuestras cuentas para evitar que alguien pueda acceder a fotografías que preferimos mantener privadas, con contraseñas únicas y verificación en dos pasos. En todo caso, la compañía recomienda no subir fotos personales si no hace falta.
Si alguien ya ha creado un falso desnudo, la clave es frenar la difusión y guardar las pruebas. Nunca deberíamos ceder ni negociar con quien usa la imagen para presionar o chantajear. Antes de bloquear o borrar conversaciones es mejor guardar los mensajes, nombres de usuario, fechas y capturas.
Entonces es cuando podemos pedir la retirada de la foto en la plataforma que se haya compartido. StopNCII.org permite generar una huella digital de la imagen para que las plataformas la retiren y eviten que vuelva a ser publicada de manera automática.
En España, el Canal Prioritario de la Agencia Española de Protección de Datos sirve para solicitar la retirada urgente de contenido sexual o violento difundido de forma ilícita cuando pone en grave riesgo los derechos de la persona afectada, con atención especial a menores y a otros colectivos vulnerables.
