Darle una segunda oportunidad a esa vieja bicicleta que acumula polvo en el garaje nunca ha sido tan tentador ni tan accesible gracias a un nuevo invento español.
Aunque en lugares como Países Bajos la bicicleta es uno de los principales medios de transporte desde hace décadas, la gran revolución tecnológica para este sector acaba de nacer mucho más al sur: en España, donde las bicis también cuentan con una gran presencia.
Spiny, una innovadora empresa afincada en Alicante, ha desarrollado un dispositivo que está captando la atención internacional.
Se trata de un bloque desmontable que promete electrificar cualquier modelo convencional sin alterar su estructura original ni exigir conocimientos avanzados.
El verdadero atractivo de este revolucionario dispositivo español reside en su sistema de acoplamiento ultrarrápido y su eficaz funcionamiento por fricción.
Durante la configuración inicial, el usuario solo debe fijar un pequeño soporte al cuadro junto con los sensores de cadencia.
Tras este paso preparatorio, instalar la unidad motora lleva exactamente 3 segundos de reloj.
Al pedalear, el motor entra en contacto con la rueda trasera en apenas 25 centésimas de segundo, proporcionando un enorme impulso.
Si el ciclista se detiene, el mecanismo se desacopla inmediatamente, permitiendo rodar siempre con total normalidad.
A nivel puramente técnico, este pequeño dispositivo alicantino sorprende al concentrar un alto rendimiento en apenas 2,2 kilogramos de peso.
El fabricante asegura que la autonomía puede alcanzar los 90 kilómetros en condiciones ideales gracias a su batería de 266 vatios hora.
La recarga se realiza fácilmente mediante un puerto de conexión universal, requiriendo unas cuatro horas.
El dispositivo está totalmente homologado para el mercado europeo, ofreciendo asistencia hasta los 25 kilómetros por hora (que es el límite establecido en el continente), aunque existe una versión americana mucho más potente adaptada.
La experiencia de conducción se complementa perfectamente con un apartado tecnológico totalmente adaptado a los estándares actuales de conectividad urbana.
El dispositivo ofrece cinco niveles diferentes de asistencia que el usuario puede gestionar de forma sencilla mediante una aplicación para el teléfono.
El kit de conversión Spiny 2.
Para quienes prefieren mantener la atención en la ruta, se puede añadir un práctico mando a distancia inalámbrico opcional.
Esta profunda integración permite ajustar el esfuerzo físico a las exigencias de cada trayecto sin complicaciones adicionales, convirtiendo cualquier viaje diario en un paseo sumamente cómodo y seguro.
La compatibilidad resulta excepcionalmente amplia, abarcando modelos de bicicleta urbanos, de carretera e incluso variantes plegables mediante accesorios.
Solo deben evitarse ciertos guardabarros muy voluminosos y vehículos con suspensión trasera.
Tras el éxito del primer modelo lanzado en 2024, esta nueva versión perfeccionada estima sus entregas para abril.
