Miguel Gómez, proyectista y diseñador de interiores con más de 20 años de trayectoria y tres establecimientos especializados, analiza en su canal de YouTube cómo puede variar la practicidad y la estética del hogar en función del equipamiento escogido.
Dentro de su análisis, el especialista destaca que unificar las funciones de horneado, microondas y freidora de aire se consolida como la mejor inversión para el hogar. Gómez justifica esta recomendación por "el cambio en las dinámicas de uso".
Esta triple versión en una permite optimizar el consumo diario, evitando la acumulación de aparatos independientes. Al reducir el volumen del aparato, se logra además un impacto estético muy superior en viviendas con espacios abiertos al salón.
En sentido contrario, el diseñador se muestra en contra de la tradicional columna formada por un horno de 60x60 cm y un microondas de 40x60 cm. En cocinas de reducidas dimensiones, avisa sobre las consecuencias de mantener esta combinación: "Rinde menos porque ocupa espacios de despenseros, cajones o para poner un lavavajillas debajo", señala.
Por todo ello, aclara que la separación de aparatos solo debería estar justificada ante dinámicas muy específicas, como tener un bebé en casa y necesitar calentar biberones de forma continua mientras se cocina.
Aprobados y suspensos
La búsqueda de fluidez visual y funcional se extiende al resto de electrodomésticos de la cocina. Respecto a la refrigeración, Gómez defiende la integración total para hacer desaparecer el aparato como "una especie de fórmula secreta por la cual no eres capaz de saber dónde está el frigorífico".
En cambio, rechaza los frigoríficos de estilo americano por sobresalir 15 cm sobre la línea del mobiliario, calificándolos como "un monstruo de acero". Además, el proyectista decreta el fin de las campanas extractoras porque "son sucias a la vista" y recomienda soluciones integradas en mueble o en la propia placa.
Por último, en el área de cocción, el experto desaconseja drásticamente las placas de radiación o vitrocerámicas rojas, señalando su antigüedad: "No siento ningún apego o cariño hacia esta tecnología, es incómoda y desprende calor directo hacia el usuario", señala el dueño de For+ Cocinas.
Como alternativa, sitúa a las placas de inducción total de 80 cm como el elemento idóneo, a las que define como "un unicornio" y "una maravilla" por permitir cocinar hasta seis recipientes de forma simultánea o acomodar paelleros gigantes.
Miguel Gómez define su filosofía en erradicar los elementos obsoletos para dar paso a una cocina moderna, eficiente y estéticamente en armonía con el resto del hogar. Para el proyectista, la clave del éxito reside en primar la integración visual y la practicidad para transformar la estancia en un espacio habitable y bien aprovechado.
Con más de dos décadas de experiencia en el sector, Gómez defiende que planificar la cocina desde la sobriedad y la multifunción no solo optimiza el espacio, sino que revaloriza la vivienda. Apostar por soluciones inteligentes garantiza un entorno confortable donde la tecnología trabaja en silencio para mejorar la calidad de vida.
