Nuestro supermercado de confianza pronto va a tener una nueva máquina que nos va a dar dinero, si no la ha instalado ya; se trata de un nuevo sistema de reciclaje que ya está extendido en Europa pero que es inédito a esta escala en nuestro país.
Las máquinas automáticas de devolución de envases forman parte del nuevo Sistema de Depósito, Devolución y Retorno, un nuevo mecanismo que cambiará la forma en la que compramos y desechamos botellas y latas desechables.
Estas máquinas funcionan de manera sencilla sobre el papel. Lo único que tiene que hacer el usuario es insertar las botellas y latas en un agujero, y el sistema automáticamente detectará el envase y la máquina entregará una cierta cantidad de dinero dependiendo de la cantidad y el tipo de envases.
La máquina es capaz de leer el código de barras del envase y calculará automáticamente el pago por el envase; eso significa que debemos asegurarnos de no romper el envase o la etiqueta (por ejemplo, no podemos aplastarlo para ahorrar espacio).
La ley establece un mínimo de 10 céntimos por cada envase, aunque esa cifra puede ser superior y puede variar dependiendo del tipo de envase que hayamos devuelto (si es botella de plástico o lata, por ejemplo).
Ese dinero podrá ser entregado directamente en efectivo, o bien usarlo como un descuento para la compra en el propio supermercado; también existe la posibilidad de recibir el ingreso por un Bizum u otras plataformas digitales.
Sin embargo, la implementación de este sistema ha dejado mucho que desear, hasta el punto de que, aunque en teoría todos los grandes supermercados están obligados a participar desde el próximo mes de noviembre de 2026, en la práctica aún quedan muchos establecimientos que no han dado el salto.
Peor aún, quedan muchas dudas entre el público sobre cómo funciona realmente el sistema, y eso va a ser un problema próximamente. Y es que el dinero que nos entrega la máquina no es un 'regalo', sino que no es más que una devolución de un pago que vamos a realizar en primer lugar.
Una máquina de devolución de envases
Cuando la ley entre en vigor, los tiques de nuestro supermercado empezarán a mostrar un recargo por cada envase de plástico o lata que hayamos comprado; este es un 'depósito' que haremos cada vez que compremos uno de estos productos.
Esto ha llevado a la confusión, y ya se están compartiendo mensajes en WhatsApp y redes sociales de que el Gobierno va a subir el precio de las bebidas con un "impuesto oculto" metiendo este recargo adicional a cada compra.
La realidad es que vamos a recuperar ese dinero simplemente devolviendo el envase en la máquina en cuestión. Por lo tanto, no es que el Gobierno nos esté cobrando más por cada envase, ni que nos vaya a pagar por cada uno, ese es dinero nuestro que vamos a recuperar.
Por supuesto, no vamos a recuperar ese dinero si no devolvemos el envase, y esa es la idea, forzar al consumidor a mejorar sus costumbres de reciclaje. El objetivo de estas máquinas es mejorar las tasas de recogida de botellas de plástico, que según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, se situó en apenas el 41,3% en el 2023 para los envases menores de 3 litros.
Ese porcentaje está extremadamente lejos del objetivo del 90% impuesto por la Unión Europea para el 1 de enero de 2029, lo que ha obligado al Gobierno a adoptar esta medida para animar a los consumidores a reciclar los envases de los productos que compran a diario.
