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El mantenimiento del coche es de esas cosas que son más complicadas de lo que parece. No basta con cambiar el aceite en los plazos que indica el fabricante, revisar la presión de los neumáticos o lavar la carrocería.

Hay pequeñas partes y piezas escondidas en el coche que pasan completamente desapercibidas para la mayoría de los conductores, pero que nos pueden provocar dolores de cabeza con el paso del tiempo.

Como han revelado en el servicio de lavado de coches Grillo Eco Car Wash en un vídeo publicado en redes sociales, uno de los rincones más olvidados se encuentra al abrir la tapa del depósito de combustible.

Aunque no lo parezca, este es un punto crítico que puede acabar provocando problemas con el paso del tiempo y con cada repostaje si se ignora durante demasiado tiempo.

En concreto, estamos hablando de un diminuto orificio justo al lado del tapón del combustible; es tan pequeño y oculto en el plástico que es muy probable que no nos hayamos dado cuenta nunca de que está ahí.

Sin embargo, este agujero es más importante de lo que parece, porque está diseñado específicamente para evacuar cualquier líquido que caiga en la zona de la tapa del combustible.

Cada vez que repostamos, es normal que caigan unas gotas de gasolina o gasoil fuera y que terminen cayendo en esta zona; también es habitual que el agua de lluvia o el que usamos para lavar el vehículo se quede almacenada en este hueco.

El orificio está pensado precisamente para evacuar esos líquidos y que no se acumulen; sin embargo, es habitual que el conducto se tapone por la acumulación de tierra y suciedad con el paso del tiempo.

Las gotas de combustible, el agua, el polvo y la suciedad acumulada, con el tiempo, forman una mezcla que se espesa y crean un tapón sólido que bloquea por completo la salida de agua.

Este agujero no está puesto ahí por casualidad. Los fabricantes lo diseñan para que el líquido fluya directamente hacia el suelo, debajo del coche, para evitar la formación de óxido en las partes metálicas de la carrocería.

Además, si esta zona se inunda, existe el peligro de que el agua termine entrando en el depósito de combustible, algo que puede ser catastrófico; la presencia de impurezas y de agua en la gasolina o el gasoil pueden dañar el sistema de inyección y eso acarrea una reparación muy costosa.

La buena noticia es que no cuesta nada solucionar este problema, solo tenemos que acordarnos de limpiar la zona de vez en cuando, por ejemplo cuando vayamos a lavar el coche.

El experto explica que si el orificio ya está obstruido, podemos desatascarlo con un simple palillo o algo fino que podamos introducir para mover el atasco; a continuación, debemos limpiarlo, algo que los profesionales hacen con un tornador pero que podemos hacer igualmente con un poco de producto de limpieza, un cepillo y un paño.