España ha alcanzado un récord que demuestra cómo ha cambiado nuestra forma de conectarnos en casa. Al cerrar el mes de julio, el país superó por primera vez los 20 millones de líneas de Internet fijo contratadas.
Según los últimos datos publicados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), en solo un mes se dieron de alta más de 72.000 nuevas conexiones.
Esta cifra marca un techo histórico y confirma que la banda ancha es un servicio básico en prácticamente cualquier vivienda del país.
La gran protagonista de este crecimiento es, sin lugar a dudas, la fibra óptica hasta el hogar (FTTH). De esos 20 millones de líneas totales, más de 18,3 millones utilizan ya esta tecnología.
Los números demuestran que los usuarios están abandonando rápidamente las conexiones más antiguas para dar el salto a redes más modernas y sin cortes.
Como muestra de esta tendencia, durante el mes de julio se instalaron cerca de 65.000 nuevas líneas de fibra, mientras que las conexiones por cable tradicional perdieron casi 24.000 clientes.
Este récord en los hogares españoles no es ninguna casualidad. Las operadoras de telecomunicaciones llevan años invirtiendo en llenar el país de fibra, empezando por las grandes ciudades y llegando cada vez a municipios más pequeños.
Un cable de fibra óptica encima de una placa electrónica.
A este enorme despliegue geográfico hay que sumar el apagón definitivo de las antiguas redes de cobre y del ADSL, un cambio que ha obligado a los últimos rezagados a actualizar su conexión.
Además, la fuerte competencia entre las empresas ha hecho que hoy sea habitual disfrutar de velocidades altísimas a precios muy ajustados, rozando ya los 10 Gbps en las ofertas más avanzadas.
Sin embargo, aunque hay más líneas que nunca y la tecnología es mejor, el negocio sigue estando en manos de muy pocos. Tres grandes compañías —Movistar, Vodafone y Orange— controlan casi el 80 % de todas las conexiones fijas de España.
Si a este grupo le sumamos el fuerte crecimiento que ha tenido la operadora DIGI en los últimos años, descubrimos que estas cuatro empresas manejan de forma conjunta más del 94 % de todo el mercado nacional.
El éxito del Internet en casa también arrastra y beneficia a nuestros teléfonos móviles.
El sector móvil sigue creciendo en paralelo y alcanzó en julio los 63,61 millones de líneas activas en España.
Gran parte de este movimiento se debe a que las operadoras venden la fibra junto a las líneas móviles en un mismo paquete, lo que anima a los usuarios a buscar siempre la mejor oferta conjunta.
De hecho, casi medio millón de personas decidieron hacer una portabilidad y cambiar de compañía telefónica en apenas un mes buscando mejorar sus tarifas.
