Según datos de la DGT, aproximadamente la mitad de los coches nuevos vendidos en España ya tienen cambio automático, un cambio potenciado por la popularización de los coches híbridos, que no suelen ofrecer opción de cambio manual para poder gestionar la batería de manera más eficiente.
Aunque en España siempre hemos sido de cambio manual, es cada vez menos probable que un nuevo conductor opte por uno de esos vehículos; la situación está cambiando tan rápidamente que la DGT ya ha confirmado planes para expandir los exámenes con cambio automático en detrimento del manual.
Pero si hemos conducido con cambio manual toda nuestra vida y hemos dado el salto a un coche automático, no deberíamos creer que no tenemos nada que aprender; el cambio automático tiene sus consideraciones a tener en cuenta.
Pongamos como ejemplo algo que hacemos a diario, pararnos ante un semáforo en rojo. Cualquier conductor con experiencia pondrá el cambio en punto muerto para evitar que el motor siga tirando del coche, ahorrando en combustible y reduciendo el desgaste de los componentes.
Sin embargo, en un coche automático eso no siempre es recomendable, como ha explicado el mecánico Juan José Ebenezer en un vídeo publicado en su cuenta de YouTube.
La experiencia y nuestra intuición nos dice que deberíamos hacer lo mismo: cambiar de la posición D, correspondiente a la marcha directa o hacia delante, a la posición N, que representa el punto muerto en un automático.
Pero según Ebenezer, eso es correcto únicamente en los modelos más viejos con caja de cambios automática, porque pasar a la posición N al estar detenido ayuda a reducir la fricción de los componentes y la temperatura de fluido de la caja de cambios.
La recomendación del mecánico con coches antiguos es "si te vas a quedar bastante tiempo parado, para cuidar el convertidor de par, entonces sí lo pones en la N para que no esté arrastrando".
Por el contrario, en los coches modernos cambiar a la posición N no es recomendable por la gran cantidad de electrónica que tienen para asegurase de que eso no ocurre.
En las cajas automáticas modernas, el sistema electrónico y los componentes mecánicos están diseñados para gestionar las paradas breves sin necesidad de cambiar la palanca de posición.
Cuando nos paramos en un semáforo o en un atasco, de manera automática el sistema comprenderá que nos hemos parado de manera momentánea y que no merece la pena cambiar a neutral para proteger los componentes.
De hecho, Ebenezer alega que mover la palanca físicamente a la posición N es algo negativo porque "cada vez que pasamos de uno a otro le estamos causando un estrés a la caja de cambio" y a un desgaste innecesario por el acoplamiento y desacoplamiento continuo de los componentes.
Evidentemente, si vamos a parar durante mucho tiempo, entonces sí deberíamos meter la N o la P para aparcar; pero Ebenezer tiene una advertencia importante: "Ojito con la P, como te den un toquecito por detrás si estás parado y tienes la P puesta, puede que te cargues el trinquete que aguanta la caja de cambios, el volante de la caja o bien sea el árbol central".
