El consumo energético de los electrodomésticos en el hogar suele ser una de las principales preocupaciones en el presupuesto familiar.
Entre todos los aparatos habituales, la secadora figura como uno de los que más electricidad requiere para funcionar.
Sin embargo, un mal uso o la falta de mantenimiento básico pueden disparar el gasto diario sin que nos demos cuenta.
Así lo ha explicado Álvaro Navarrete, consultor y experto en ahorro energético, a través de una de sus habituales intervenciones en redes sociales.
El especialista ha compartido en un vídeo una guía práctica para optimizar el rendimiento de este electrodoméstico y evitar sobrecostes innecesarios en la factura eléctrica diaria.
El error que incrementa el consumo de luz
El punto más crítico que destaca el experto no reside en la antigüedad del aparato o en la tarifa contratada, sino en el cuidado diario del propio dispositivo.
La acumulación de suciedad y residuos en las partes clave del sistema interno impide un funcionamiento fluido del aire caliente, obligando al motor a trabajar más de lo debido.
Según explica el propio experto, Álvaro, consultor y experto en ahorro: "Siempre procura que tu filtro esté lo más limpio posible. ¿Ves toda esta borrilla? Esto lo que hace es evitar que circule el aire y te consumirá un 50% más".
La pelusa que se desprende de las prendas durante los ciclos de secado forma una barrera que obstruye la correcta circulación del caudal de aire.
Como consecuencia, el ciclo se prolonga o requiere mayor potencia para alcanzar el secado completo de las prendas, incrementando el gasto energético de manera directa.
Ajustar el programa adecuado
Además de incidir en el mantenimiento técnico del filtro, Navarrete señala la importancia de seleccionar la configuración correcta antes de poner en marcha el aparato.
En muchas ocasiones, la elección sistemática de los programas de máxima potencia responde más a un hábito que a una necesidad real del tejido.
En este sentido, el consultor recomienda revisar las opciones habituales de secado y optar por alternativas más eficientes.
"Sobre todo utiliza el programa seco en lugar del extra seco", apunta Álvaro Navarrete en su vídeo.
El modo "extra seco" eleva la temperatura y alarga el tiempo de funcionamiento para retirar la humedad residual al mínimo detalle, un esfuerzo que resulta prescindible en la mayoría de las prendas de uso diario.
Aplicar estos pequeños ajustes y mantener la higiene básica del electrodoméstico permite amortizar su uso y reducir drásticamente su impacto ambiental y económico.
