Este miércoles, durante el discurso sobre el estado de la Unión de 2026, la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ha confirmado oficialmente una nueva normativa que regirá la manera en la que los menores de edad pueden usar Internet.
La nueva norma ha recibido el nombre de EU Kids Act, confirmando filtraciones publicadas por medios como Reuters a principios de semana, y aunque el texto completo será presentado el próximo jueves, Von der Leyen ha adelantado algunos de los cambios más significativos.
La mayor diferencia es que "no habrá redes sociales para los menores de 13 años", según anunció la Presidenta; se trata de una prohibición completa que elimina posibles resquicios por los cuales estos servicios aún podían aceptar a estos usuarios. A eso hay que sumar que los menores de 15 años no podrán tener una cuenta en redes sociales, aunque podrán usarlas con ciertas limitaciones.
Minicuentas para menores de edad
Von der Leyen ha planteado la creación de "minicuentas" creadas y supervisadas por los progenitores, con características limitadas y restricciones temporales. Por último, entre los 15 y los 18 años, para las plataformas será obligatorio implementar un "diseño seguro".
El enfoque de la Comisión Europea será "gradual y diferenciado" porque "cada edad tiene sus propias sensibilidades" y por lo tanto, cada una tendrá un nivel de protección diferente adaptado a su medida.
En la práctica, la mayoría de los servicios de Internet ya tienen ciertas limitaciones para las cuentas creadas por menores de edad; por ejemplo, Instagram ya prohíbe el uso a menores de 13 años, y X opta por bloquear el contenido sensible a los menores de 18 años.
Sin embargo, hasta ahora la labor de decidir qué podía hacer un menor en una red social recaía en la propia compañía y en su confianza en que el usuario era menor o mayor de edad; ahora, la Comisión Europea quiere establecer unas reglas muy concretas, que serán las mismas para todas las plataformas.
En palabras de Von der Leyen, se va a "invertir la carga de la prueba" y "serán las plataformas las que tendrán que demostrar que son seguras".
Los cambios concretos serán presentados el próximo jueves con la publicación del texto final; pero según el borrador filtrado, las compañías tendrán que adoptar nuevas medidas e invertir más en la seguridad de los usuarios jóvenes.
Según la filtración, las nuevas cuentas para adolescentes tendrán requisitos más estrictos sobre el diseño adictivo como algoritmos de recomendación y reproducción automática de vídeos, así como un bloqueo total de contenido dañino.
Las plataformas también tendrán que ofrecer herramientas especiales para que los menores de edad puedan reportar contenido dañino de manera más sencilla, además de controles parentales completos.
Para garantizar que todo esto funciona, el borrador incluye la obligación de verificar la edad a la hora de crear una cuenta; aunque no se explica exactamente cómo se debe realizar la verificación sin afectar a la privacidad del usuario, la Comisión Europea ya ha trabajado en un sistema de verificación que funciona de manera local en el dispositivo y únicamente comparte el dato de si el usuario cumple la edad mínima.
