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Pese a las ventajas que ofrece, aún quedan muchos hogares que no han dado el salto a la energía solar; en muchos casos el gran obstáculo es la elevada inversión inicial que es necesaria y que puede no compensar dependiendo de nuestro consumo.

Que la energía solar es demasiado cara es una excusa que siempre ha existido; sin embargo, ahora el youtuber alicantino Papayerix ha afirmado en un reciente vídeo que "esa excusa se acaba de terminar".

Y es que el mercado ha cambiado mucho en los últimos meses, y puede que este sea el momento de dar el salto antes de que sea demasiado tarde, por la subida de precios de algunos componentes, y la caída de otros.

Para empezar, la mala noticia es que los paneles solares están subiendo de precio, y todo apunta a que esa tendencia va a continuar. Papayerix apunta al aumento de coste de fabricación del metal y el vidrio como el motivo de esta extraña situación.

Irónicamente, las placas solares siempre ha sido lo más barato de una instalación, pero eso está cambiando a marchas forzadas hasta el punto de que en el futuro cercano puede que estén fuera del alcance de muchos consumidores.

Ese es el primer motivo por el que deberíamos dar el salto a la energía solar lo antes posible, para que esta subida no nos pille y consigamos una instalación relativamente barata que vamos a amortizar en menos tiempo.

El segundo motivo es tal vez incluso más sorprendente: las baterías están bajando de precio de manera drástica; en comparación con los precios de hace una década, Papayerix afirma que han caído un 85%, una "barbaridad", afirma.

Hoy en día se está generalizando el uso de baterías de litio ferrofosfato (LFP), por su gran seguridad, una larga vida útil en comparación con otras composiciones químicas, y el reducido coste de producción respecto a las baterías de litio.

Mientras que una batería de litio convencional es capaz de soportar entre 1.500 y 2.500 ciclos, una batería LFP soporta de 6.000 a 10.000 ciclos completos de carga y descarga manteniendo más del 80% de su capacidad, por lo que no tendremos que cambiarlas tan a menudo a lo largo de los años.

De hecho, los fabricantes proyectan una vida útil de entre 15 y 20 años para las baterías LFP con un uso residencial diario que contempla un ciclo al día, frente a los 8 años como máximo que duran baterías de otras composiciones químicas.

Las baterías LFP son "maravillosas" para kits solares, afirma Papyerix; permiten descargas de entre el 90% y el 100% de su capacidad, por lo que vamos a aprovechar toda la energía capturada y vamos a aprovechar mejor los paneles.

La conclusión de Papayerix es clara: "Con lo que ha subido la luz, plantearos poneros baterías aquellos que no tengáis, y si tenéis baterías pequeñas, comprad baterías grandes porque están tiradas de precio". Y si no tenemos aún una instalación solar, cree que "nos interesa" hacerla ya.