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Aunque el verano va llegando a su fin, las lecciones de eficiencia energética que nos ha dejado la época estival de 2026 siguen siendo clave para el ahorro doméstico. Utilizar ventiladores de techo o de pie supone un ahorro económico drástico frente al aire acondicionado, situándose como la opción más eficiente.

Durante los meses de mayor calor, el experto energético Javier Dasí revolucionó las redes al revelar una equivalencia sorprendente: "20 ventiladores consumen como un aire acondicionado".

Ante esta realidad, la clave para ahorrar no es pasar calor de forma innecesaria, sino aprender a combinar de forma inteligente ambos dispositivos para evitar picos de gasto extremo en el presupuesto familiar.

La enorme diferencia en el recibo de la luz se debe al funcionamiento técnico y a la potencia nominal que requiere cada electrodoméstico.

Un ventilador estándar de pie o de techo consume entre 30 W y 60 W por hora. Tenerlo encendido durante ocho horas seguidas tiene un coste aproximado de apenas unos pocos céntimos al día.

Por otro lado, un aire acondicionado tradicional consume entre 800 W y 2.000 W por hora (según la potencia y la eficiencia energética). Esto se debe a que su compresor requiere una gran cantidad de energía para enfriar el aire mediante un circuito refrigerante.

Para optimizar al máximo el uso de la energía frente a un mercado eléctrico con tarifas que superan holgadamente los 135 euros por megavatio-hora, se propone una rutina diaria de tres pasos diseñada para aislar la vivienda.

Al caer la noche, se deben apagar todos los aparatos de climatización y abrir las ventanas para generar corriente de aire cruzada, aprovechando el descenso térmico natural externo ventilando las estancias de forma gratuita.

Por otro lado, con la salida del sol, es fundamental bajar las persianas de inmediato para aislar la vivienda del calor exterior antes de que comience el pico solar. Una vez la casa esté aislada, se debe empezar utilizando los ventiladores y solo activar el aire acondicionado cuando el calor sea insoportable.

Tal y como afirma Dasí, "Siempre que puedas, primero pasa calor con el ventilador y luego ya enciende el aire acondicionado". Esta sugerencia facilitará minimizar los picos económicos durante los meses de máximas temperaturas.

Todos estos pequeños hábitos de climatización progresivos se presentan como una de las mejores estrategias para proteger el bolsillo y ayudan a mantener los ambientes frescos durante más tiempo optimizando cada kilovatio gastado en el hogar.