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La escasez de chips de memoria no va a quedarse en 2026. Fuentes del sector aseguran que los grandes fabricantes ya han cerrado la negociación de reparto de capacidad para todo 2027.

Las tres grandes compañías de memoria DRAM han agotado por adelantado su producción de DRAM y de memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM. La demanda ha llegado antes que la oferta disponible.

La memoria NAND Flash no sufre la misma presión que la DRAM, aunque tampoco se libra del problema. Se prevé que toda la capacidad quede también reservada por completo.

Da igual si los compradores tienen firmado un contrato de suministro a largo plazo o no. Todos están recurriendo al mismo mecanismo de pago anticipado de depósitos para asegurarse un hueco en la producción.

Esta dinámica confirma lo que ya apuntaban varias voces del sector: 2027 será el año de mayor escasez de memoria de la historia reciente. Eso sí, se espera que el ritmo de subida de precios se modere algo más adelante.

Según fuentes del mercado, todavía hay empresas que no son conscientes de lo que se juegan entre julio y agosto. Ese periodo es clave para el reparto de la producción, aunque nadie lo dice en voz alta por miedo a que entren más competidores y se reduzca su propia cuota.

También ha trascendido que los fabricantes ya han comunicado que toda la producción de 2027 está comprometida. La demanda ligada a la inteligencia artificial ha dado la vuelta por completo al equilibrio entre oferta y demanda de memoria.

Los grandes fabricantes han firmado en los últimos meses acuerdos de suministro a largo plazo con sus principales clientes. Esos contratos, de entre 3 y 5 años, sacan a la memoria del ciclo tradicional de un producto estándar y afianzan un mercado de vendedores a largo plazo.

Varios directivos del sector coinciden en que 2027 será el momento más duro de desabastecimiento. La falta de producción de 2026 se suma a la que ya se anticipa para 2027, y el agujero resultante será todavía mayor.

Memoria RAM Trident Z Omicrono

Fuentes de la cadena de suministro explican que los fabricantes venían priorizando la venta de HBM, la memoria que suelen usar los centros de datos. Con la falta de capacidad general agravándose en 2026, los grandes proveedores de servicios en la nube y las marcas de dispositivos han empezado a pelear por cada hueco de producción disponible, sin reparar en el coste.

Para evitar que se repita el caos de este año en la búsqueda de existencias, los grandes fabricantes se han adelantado a reservar la producción futura. El resultado es que la capacidad de 2027 está prácticamente reservada al completo por los grandes clientes.

Ese reparto no afecta solo a los grandes clientes atados por contratos de 3 a 5 años. También incluye a compradores medianos y pequeños que consiguieron producción en 2026 aunque los fabricantes no quisieran firmar con ellos un contrato largo.

Estos compradores recibirán ahora, tras la coordinación de los fabricantes, la notificación de la cuota de producción que les corresponde. Prácticamente ya está decidido qué cantidad recibirá cada cliente en 2027, y a todos se les exige pagar un depósito por adelantado.

El reparto de este año es más ordenado que el del año pasado. Aun así, varias empresas se han quedado sin cuota o con una cantidad insuficiente para sus necesidades.

Se calcula que los fabricantes solo pueden cubrir entre un 60% y un 70% de la demanda inicial que reciben. Con la capacidad total tan limitada, dan prioridad a los proveedores de servicios en la nube y a las grandes empresas de inteligencia artificial, en detrimento del sector de consumo tradicional.

Se espera que los fabricantes de móviles y ordenadores reciban en 2027 una cuota de DRAM claramente inferior a la de este año. El presidente de Adata, Chen Libai, ha subrayado que la falta de DRAM es evidente y ha confirmado que los tres grandes fabricantes ya han agotado su producción de 2027.

Según Chen, la memoria HBM y las aplicaciones ligadas a servidores de inteligencia artificial ocuparán cerca del 70% de la capacidad de DRAM. Eso deja un margen relativamente estrecho para los ordenadores y los teléfonos móviles.

La demanda de almacenamiento empresarial también es fuerte, lo que tensiona el mercado de la memoria NAND y de los discos duros. La valoración del sector es que la capacidad de DRAM de los tres grandes fabricantes fue la primera en agotarse.

En el caso de la memoria NAND hay más fabricantes en juego, así que los compradores todavía tienen algo de margen para negociar su cuota de 2027. Se ha sabido que Samsung Electronics, Micron y SanDisk ya han vendido por adelantado toda su producción anual de NAND.

Kioxia y SK Hynix previsiblemente cerrarán su reparto antes de que acabe agosto de 2026. El calendario de cada fabricante varía según su planificación interna, aunque no se descarta que agoten antes su capacidad.

En el mercado también hay dudas sobre si la oferta y la demanda de NAND se invertirán en 2027. La previsión es que la nueva capacidad que va entrando en producción, junto a una demanda de consumo más débil, relaje algo el mercado en la segunda mitad de 2027.

Sin embargo, fuentes del sector piden cautela con la expansión de capacidad de los fabricantes. La demanda de discos de estado sólido empresariales seguirá siendo fuerte en 2027, así que la escasez podría prolongarse hasta 2028.

El presidente del grupo SK, Chey Tae-won, ha señalado que la demanda de semiconductores para inteligencia artificial podría crecer entre un 60% y un 100% en 2027 respecto a este año. También prevé que los precios de los chips de almacenamiento sigan al alza.

Según sus cálculos, la demanda total de almacenamiento podría aumentar entre un 50% y un 60%, lo que ampliaría todavía más el desequilibrio entre oferta y demanda. Chey considera que 2027 será el año con la mayor escasez y el mayor desajuste de la historia del sector.

Las fuentes consultadas advierten de que la producción está prácticamente agotada. Las empresas que aún no han cerrado su cuota podrían encontrarse en 2027 sin memoria que comprar.

Frente a las subidas de precio desmesuradas de 2026, en 2027 el precio final de la DRAM y la NAND se fijará más cerca de la fecha real de entrega, a medida que se reparta la capacidad principal. El sector cree que los precios altos de la memoria se convertirán en la nueva normalidad.

Esa estabilidad podría evitar subidas tan bruscas como las de este año, lo que moderaría el encarecimiento en 2027. Pero la tensión general de la oferta y la presión sobre el coste final seguirán siendo difíciles de aliviar a corto plazo, con los fabricantes manteniendo el control sobre el reparto y los precios al alza.