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Europa ha decidido dejar de ser una mera espectadora en la era de la inteligencia artificial (IA): planea construir siete gigafábricas para competir con EEUU y China.

La Comisión Europea ha anunciado un ambicioso plan centrado en la creación de siete nuevas gigafábricas de IA repartidas por todo el bloque comunitario, según informan desde Reuters.

Con una inyección pública de 10.000 millones de euros, el viejo continente busca recortar urgentemente la enorme brecha tecnológica que le separa de las dos grandes superpotencias actuales: Estados Unidos y China.

Inicialmente, la hoja de ruta de Bruselas contemplaba la construcción de solo cinco de estas infraestructuras.

Sin embargo, el abrumador interés mostrado por los diferentes estados miembros de la UE ha obligado a elevar la cifra definitiva a siete.

La estrategia financiera detrás de esta decisión es un claro movimiento de apalancamiento, ya que la Comisión pretende utilizar estos 10.000 millones de dinero público como un imán para atraer al menos 20.000 millones de euros adicionales en inversiones privadas.

El objetivo principal es movilizar consorcios donde participen proveedores de servicios en la nube, empresas tecnológicas, inversores y distintas entidades públicas.

Instalaciones del CESGA, más concretamente, el supercomputador Finesterrae. EE

Lejos de ser simples naves industriales tradicionales, estas instalaciones se concebirán como ecosistemas tecnológicos de vanguardia.

Cada gigafábrica integrará en un mismo espacio centros de datos masivos, conectividad de altísima velocidad, servicios avanzados en la nube y software de última generación, todo ello impulsado por procesadores de inteligencia artificial de máxima potencia.

Para asegurar que estas plantas nazcan con la mejor tecnología disponible en el mercado, Europa ya ha movido ficha con los gigantes del hardware mundial.

Empresas líderes como Nvidia, AMD y Qualcomm han firmado cartas de intención con la Comisión Europea para suministrar los preciados chips necesarios para estos megaproyectos, sumándose así a las diecinueve instalaciones de menor escala que ya operan en diversos países europeos.

La visión de Europa en este aspecto es tajante: quien controle la capacidad de computación en esta década, liderará la economía del futuro.

Henna Virkkunen, comisaria europea de Tecnología, subrayó en su comunicado oficial que "el acceso a la enorme capacidad de procesamiento informático que ofrecen estas gigafábricas de IA es una necesidad estratégica para Europa a medida que se acelera el desarrollo de la IA".

El reloj ya ha empezado a correr para los consorcios interesados en adjudicarse estos jugosos contratos, cuyo plazo para presentar las candidaturas finalizará el próximo 12 de noviembre.

Una vez evaluadas las propuestas, la Comisión Europea prevé anunciar a los adjudicatarios a principios del año 2027.

A partir de ese momento, las instalaciones ganadoras deberán estar completamente operativas en un estricto plazo de dieciocho meses tras la firma oficial de los acuerdos.