A partir del próximo febrero de 2027, los dispositivos electrónicos con batería tendrán que ser más fáciles de reparar, dando la opción a los consumidores de realizar un cambio de batería por su cuenta y sin necesidad de acudir al servicio técnico.
Sin embargo, no todos los dispositivos se verán afectados por la nueva normativa. La Comisión Europea ha publicado esta semana una corrección a la ley con nuevas excepciones que libran a los fabricantes de hacer modificaciones a sus dispositivos.
En concreto, seis nuevas categorías estarán exentas de seguir la nueva ley, incluyendo smartwatches, pulseras de actividad, juguetes eléctricos, y dispositivos industriales usados en operaciones en las que puede haber una atmósfera explosiva.
Pero sin duda alguna, el sector tecnológico es el que más va a celebrar esta corrección, porque cuando la ley fue presentada originalmente la cuestión de las baterías intercambiables fue una de las más criticadas.
Y es que, de esta manera, productos como el Apple Watch ya no serán prohibidos en la Unión Europea por no permitir un cambio de batería sencillo; fabricantes de pulseras de actividad como Fitbit o Xiaomi también se beneficiarán de este cambio.
La razón oficial que la Comisión Europea ha dado para este giro es que ha intentado "equilibrar los intereses" de consumidores, fabricantes y tiendas de reparación, además del sector del reciclaje.
Además, la Comisión ha tenido en cuenta que estos dispositivos wearables tienen baterías muy pequeñas que, si no son desechadas correctamente por el usuario después de cambiarlas, pueden provocar un aumento de incendios en las plantas de tratamiento de residuos.
Presiones de EEUU
Pero no es ningún secreto que tras esta decisión también hay un importante trasfondo político y comercial. Politico ha revelado que los comisarios han recibido presiones de representantes políticos estadounidenses por las nuevas normas y la manera en la que iban a afectar a empresas de su país.
El pasado mes de marzo las tensiones alcanzaron un punto tal que el embajador estadounidense en la UE, Andrew Puzder, criticó públicamente las nuevas normas como "tan amplias y restrictivas que previenen la venta de productos maravillosos en la UE".
Puzder se refería a las Ray-Ban Display, sus primeras gafas inteligentes con pantalla que fueron lanzadas en octubre de 2025 en EEUU pero que no han llegado aún a Europa; posteriormente, Meta confirmó que las gafas no cumplen la nueva regulación de baterías pero que estaba "en contacto con la UE" para ver cómo sería posible su lanzamiento europeo.
Sin embargo, un portavoz ha asegurado que la Comisión Europea "no se ha rendido ante ninguna presión", y que los cambios no se han realizado para beneficiar un producto en concreto.
Ahora el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo tienen un plazo de dos meses para objetar a los cambios, y en caso de que no haya problemas, la nueva normativa entrará en vigor.
Este cambio abre la puerta a que Meta lance nuevas gafas inteligentes en países de la UE, además de dar un respiro a empresas estadounidenses como Apple que aún no habían cambiado el diseño de sus dispositivos para permitir el intercambio de baterías.
Un detalle importante es que este cambio en la ley no implica que no vayamos a poder cambiar la batería de estos productos; las baterías tienen que seguir siendo intercambiables, pero el proceso tendrá que ser realizado por un empleado del servicio técnico y no por el usuario como podrá ocurrir con otros tipos de dispositivos como smartphones o consolas portátiles.
