El problema del acoso comercial y la publicidad no deseada sigue sin solucionarse; aunque existen medidas como la Lista Robinson y normativas sobre el 'spam' telefónico, en la práctica seguimos recibiendo llamadas no deseadas.
Lo peor de todo es que cada vez es más difícil saber si nos está llamando un agente comercial, o peor aún, un bot automatizado, porque las llamadas ahora se hacen desde números de teléfono convencionales como números móviles.
A partir del próximo mes de octubre, el Gobierno pretende que esto cambie para siempre, con la entrada en vigor de la Ley de Servicios de Atención a la Clientela, conocida como Ley SAC, que entre otras cosas obliga a la identificación de las llamadas comerciales.
La gran novedad de esta normativa es la creación de un código numérico específico: el nuevo prefijo 400 que deberá ser usado de manera obligatoria siempre que una compañía quiera llamarnos con motivos comerciales.
Por lo tanto, saber si nos están llamando para vendernos algo va a ser más fácil que nunca: el número de 9 dígitos que nos esté llamando empezará siempre por 400, así que podemos negarnos a responder la llamada sin miedo a que sea algo importante.
Esta medida ha sido presentada por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública como una herramienta de transparencia absoluta que va a acabar con la incertidumbre de recibir una llamada de un número desconocido.
En la presentación de la resolución, el ministro Óscar López ha reconocido que “Todos hemos sufrido alguna vez llamadas desde un móvil que hemos cogido pensando que era un familiar o un amigo y luego era una llamada comercial. A partir de octubre, todos podremos identificar si es comercial”.
El ministro también ha destacado el trabajo que las empresas telefónicas ya han realizado contra las estafas telefónicas, con la aplicación del Plan que ha permitido ya bloquear 192 millones de llamadas y 17 millones de SMS desde marzo del año pasado.
Nuevas llamadas desde prefijo 400
Aunque parezca un simple cambio de número, la nueva regulación obliga a las compañías a un cambio completo en la manera en la que contactan con sus potenciales clientes.
Si en la pantalla del teléfono aparece un número que arranca por 400, el usuario sabrá al instante que es una comunicación comercial, dándole el poder de decidir si desea atender la llamada en ese momento, o ignorarla por completo.
No sólo eso, sino que ahora los usuarios no tendrán que bloquear los números comerciales de manera manual. Los operadores de telefonía tendrán la obligación legal de bloquear de manera automática cualquier llamada con fines comerciales que no use el prefijo 400, sino un número móvil o fijo.
Por último, otra limitación importante es que no se podrán hacer llamadas a los nuevos números con prefijo 400; sólo sirven para emitir llamadas, no para recibirlas. De esta manera se lucha contra la táctica de la llamada perdida, por la que una compañía nos llama e inmediatamente corta para obligar al usuario a llamarles pensando que es algo importante.
Un detalle muy importante de esta nueva normativa es que se aplica siempre, sin importar si ya hemos dado consentimiento a una compañía para que contacte con nosotros; si la naturaleza de la llamada es comercial, debe realizarse desde un 400 incluso si ya sabemos quién es.
Esta obligación no ha sido bien recibida en el entorno empresarial, y algunos abogados creen que, si el usuario ha dado consentimiento previo, la empresa debería poder contactar con esa persona libremente y sin usar este prefijo; pero la ley es muy clara en que eso ya no es posible.
En cambio, las llamadas relacionadas con el soporte técnico, avisos de cambios de condiciones en el servicio o renovaciones obligatorias sí pueden hacerse desde números convencionales y no usarán el prefijo 400.
