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Es el mayor miedo de muchos conductores: arrancar el coche y descubrir que había un animal debajo, tal vez resguardándose de la lluvia o buscando cobijo. Es una ocurrencia común que, hasta ahora, no tenía solución.

Ahora, el fabricante chino BYD puede tenerla; la compañía ha patentado un nuevo sistema de detección de seres vivos bajo el coche que usa tecnología basada en inteligencia artificial y las cámaras instaladas en el vehículo.

Lo interesante de esta tecnología (vía CarNewsChina) es que podríamos pensar que funciona de manera sencilla: las cámaras graban el fondo del coche y la IA detecta la forma de un animal. Sin embargo, es mucho más complicada y gracias a eso, es más efectiva.

De hecho, el proceso empieza en el mismo instante en el que apagamos el motor del coche. En ese momento, el sistema captura y almacena una imagen de la parte inferior del vehículo, estableciendo una "base" sobre cómo debería ser el área.

Cuando volvemos a arrancar el coche, se toman nuevas imágenes en tiempo real y se comparan con las tomadas al apagarlo. Sin embargo, en vez de procesar toda la zona una y otra vez en busca de un animal, el sistema se centra únicamente en encontrar diferencias en respecto a la imagen base, dividiéndola por zonas.

Las secciones que muestran diferencias entonces son aisladas y el sistema inicia un análisis más detallado; aquí es donde entra en juego la inteligencia artificial, que comprueba las formas que producen la diferencia y si pueden deberse a la presencia de un animal.

BYD Sealion 06 BYD Omicrono

Una vez que ha decidido que la diferencia en la imagen se debe a un animal, el sistema incluso es capaz de determinar su estado y condición antes de decidir la acción correcta como avisar al conductor.

La gran ventaja de este método es que reduce el consumo de recursos al procesar únicamente las zonas que han presentado una diferencia en vez de toda la parte inferior del coche, algo especialmente importante debido a la baja potencia de los chips instalados en los coches.

El sistema está entrenado para ignorar las zonas estáticas, como el alojamiento de las baterías, los paneles de la carrocería y componentes como la suspensión, y se centra en las partes que han cambiado.

De la misma manera, los algoritmos de reconocimiento descartan los cambios que se deben al entorno y la meteorología, como sombras, piedras o guijarros, la acumulación de polvo o irregularidades en el asfalto.

En consecuencia, el sistema funciona de manera rápida y local, sin necesidad de conexión a la nube para analizar todas las imágenes. También evita las falsas alarmas que son comunes en sistemas ya existentes de detección de movimiento y que no son capaces de distinguir unas hojas que han sido movidas por el viento de un animal, por ejemplo.

Una vez que el sistema ha detectado la presencia de un animal, puede avisar al conductor, ya sea a través de un mensaje de texto en la pantalla táctil o con un aviso sonoro.

Con funciones como esta, BYD pretende crear una imagen de marca segura que tiene en cuenta tanto a los ocupantes del vehículo como a las personas y seres vivos que están fuera.

De hecho, esta no es la única novedad que la compañía está preparando. Otra tecnología muy interesante tiene que ver con la detección de ocupantes dentro del coche usando radar y análisis de la señal, que permite activar un aviso en caso de que alguien se haya quedado dentro (como un niño).