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La construcción sostenible está experimentando una transformación sin precedentes a nivel global, y el centro de Europa vuelve a llevar la delantera en innovación arquitectónica, ya que Alemania ha creado bloques de madera que se montan como un Lego para construir casas en minutos.

NiTO Holzstein, empresa alemana, ha revolucionado el mercado internacional con el desarrollo de un sistema de bloques de madera maciza interconectables que permite levantar edificios enteros de forma rápida y eficiente.

Lo más sorprendente de esta tecnología es que hace posible la construcción de muros sin utilizar una sola gota de mortero, ni pegamentos, ni tornillos, ni anclajes metálicos de ningún tipo.

El concepto que está arrasando en el panorama de la bioconstrucción es tan brillante como sencillo, ya que traslada la lógica de los famosos bloques de construcción infantiles Lego a la arquitectura real a gran escala.

Mediante un diseño modular completamente estandarizado y un preciso sistema de ensamblaje por machihembrado, las distintas piezas de madera encajan a la perfección entre sí.

Los ladrillos de madera de NiTO Holzstein. NiTO Holzstein Omicrono

Este ingenioso mecanismo permite distribuir todas las cargas estructurales de forma totalmente uniforme, garantizando la máxima seguridad del edificio al mismo tiempo que simplifica enormemente la fase más compleja y lenta de cualquier obra tradicional: la ejecución de los cerramientos estructurales y fachadas.

Cada uno de estos innovadores bloques está fabricado íntegramente con madera estructural de clase C24, una categoría muy valorada y ampliamente utilizada en las edificaciones portantes europeas debido a su excepcional resistencia mecánica y a su gran estabilidad dimensional frente al paso del tiempo.

Las distintas piezas que componen cada bloque individual se unen de forma exclusiva mediante clavos de madera. Esta total y absoluta ausencia de materiales sintéticos, adhesivos industriales o componentes metálicos marca un verdadero hito en el sector, facilitando enormemente el reciclaje de la vivienda al final de su vida útil y eliminando la presencia de sustancias químicas perjudiciales para la salud en el interior de los nuevos hogares.

El factor tiempo es, sin lugar a dudas, una de las grandes bazas de este sistema y uno de los principales atractivos para un dinámico mercado inmobiliario que busca rentabilidad. Según los datos aportados por la compañía, un operario familiarizado con el procedimiento puede llegar a ensamblar aproximadamente un metro cuadrado de pared en menos de un minuto.

Los ladrillos de madera de NiTO Holzstein. NiTO Holzstein Omicrono

Esta espectacular velocidad de ejecución trae consigo beneficios inmediatos que impactan directamente en la viabilidad económica de los proyectos, como una reducción drástica de los elevados costes laborales y un importante ahorro energético generalizado en la obra.

Además, esta gran sencillez constructiva fomenta el auge de la autoconstrucción asistida, una tendencia al alza donde los propios compradores participan activamente en el montaje para abaratar de forma significativa el acceso a su vivienda.

Frente al sector inmobiliario tradicional dependiente del ladrillo y el hormigón, que genera cerca del treinta y siete por ciento de las emisiones globales, este sistema alemán se erige como un paradigma absoluto de la economía circular.

Cada metro cúbico de estos bloques modulares es capaz de almacenar aproximadamente una tonelada de dióxido de carbono (CO2), reteniendo durante décadas los gases capturados por los bosques.