Desde el mismo momento en el que Mark Zuckerberg, CEO de Meta, enseñó sus primeras gafas inteligentes en colaboración con Ray-Ban, la cuestión de cómo podían ser usadas para invadir la privacidad de cualquiera fue un tema candente; ahora, la compañía ha dado un paso que no va a ayudar a calmar estos miedos.
Según ha descubierto Wired, Meta ha lanzado una nueva actualización para la app "Meta AI" que incluye código para el reconocimiento facial de personas usando las gafas inteligentes; la compañía ha realizado esta instalación en secreto y sin avisar a los usuarios.
Meta AI es la app oficial de la compañía para conectar sus gafas inteligentes con el smartphone, además de para acceder a su asistente personal basado en inteligencia artificial; en el momento de escribir estas palabras, está instalada en más de 50 millones de smartphones Android y en un número indeterminado de iPhones.
La función se llama "NameTag", y aunque ya está presente en el código fuente de la app, por el momento no ha sido activada y no se puede usar; como es lo habitual hoy en día en el sector, la función sólo estará disponible una vez haya sido activada desde los servidores de la compañía.
Una vez activada, NameTag permitirá usar las gafas de Meta para identificar a personas a partir de su cara usando las cámaras integradas en las gafas, como las que la compañía ha lanzado en colaboración con marcas como Ray-Ban y Oakley.
Esta tecnología funciona generando firmas biométricas únicas conocidas como "huellas faciales" a partir de la imagen obtenida con las cámaras. Las firmas se almacenan y se comparan con una base de datos almacenada de manera local en el propio smartphone.
Las firmas que coincidan (es decir, si el móvil detecta una cara conocida), activan una notificación, mientras que las caras que no son reconocidas son almacenadas e indexadas en una carpeta llamada "Pendiente".
Ray-Ban Meta Gen. 2
Meta ha instalado tres modelos de IA en los smartphones que tienen la app "Meta AI" para gestionar la función de NameTag; uno se encarga de detectar caras en las imágenes grabadas con las cámaras, otro modelo las recorta y el tercero las codifica en datos biométricos.
La app está configurada para descargar nuevas caras e identidades de los servidores de Meta de manera periódica. Aunque Meta no ha explicado por qué querríamos tener esto en nuestro móvil, la investigación ha descubierto algunas pistas.
Partes de la interfaz de la app que no están siendo usadas aún hacen mención a las "Conexiones", que servirán para "recordar a la gente que has conocido"; por lo tanto, podría ser una función que facilite la socialización (por ejemplo, si nos encontramos en la calle a alguien con quien somos amigos en Facebook).
Sin embargo, el secretismo que rodea a esta funcionalidad es preocupante. Por ejemplo, no está claro qué caras serán almacenadas en nuestros smartphones, cómo se han creado los perfiles que las identifican con una persona real, y si hay límite a las personas que puedan ser identificadas de esta manera.
Meta Ray-Ban Display
Los investigadores consiguieron añadir la cara de una persona a la base de datos y al grabarla usando las gafas, saltó un mensaje "Persona reconocida". Por lo tanto, todo dependerá de lo grande que sea la base de datos de caras, y si es posible incluir caras de desconocidos o extraños; en cuyo caso, sería posible identificar prácticamente a cualquier persona que nos encontremos.
Aún más preocupante es el hecho de que Meta lleva años negando la posibilidad de añadir reconocimiento facial a sus gafas y ahora hay pruebas de que lo estaba desarrollando en secreto.
De hecho, el pasado mes de abril la compañía respondió a una carta abierta de expertos en privacidad afirmando que "en caso de implementarlo, lo haría con un enfoque muy cuidadoso"; pero ahora sabemos que por aquel entonces la compañía ya estaba muy avanzada en el desarrollo de la función.
También hay que tener en cuenta que Meta no tiene el mejor historial en lo que respecta a la protección de rostros e identidades. De hecho, la compañía fue multada primero con 650 millones de dólares en el 2021 y con 1.400 millones más en el 2024 por un proyecto muy parecido que era capaz de identificar a las personas en las fotos que subíamos a Facebook y que generó más de 1.000 millones de firmas biométricas sin permiso de los usuarios.
A eso hay que sumar que las gafas inteligentes de Meta ya han protagonizado varios escándalos de privacidad, como cuando se reveló que empleados humanos podrían haber tenido acceso a vídeos privados grabados en el aseo y en la cama.
Es probable que la compañía esté esperando a su gran evento anual, el Meta Connect 2026 que se celebra el próximo 23 de septiembre, para presentarla públicamente. Mientras tanto, la gran pregunta es cómo conseguirá convencer a los usuarios de que no se van a convertir en espías para la compañía.
