La industria militar rusa ha dado un paso estratégico en su artillería de cohetes con el desarrollo y despliegue inicial del sistema de lanzamiento múltiple de cohetes (MLRS) denominado “Sarma”.
Un equipo diseñado para combinar movilidad, precisión y potencia de fuego en una estructura más compacta que los sistemas pesados de generaciones anteriores.
Presentado recientemente en el World Defense Show 2026 en Riyadh (Arabia Saudí), el Sarma, de 300 milímetros de calibre, ha sido desarrollado como respuesta a plataformas de artillería occidental como el estadounidense HIMARS, que buscan cohetes de largo alcance y alta precisión.
¿Qué sabemos de Sarma?
El nuevo modelo de artillería está compuesto por un sistema de seis cohetes que se disparan a 120 kilómetros por hora. Es ligero, va montado a un camión militar 8×8, y está pensado para moverse rápidamente por el terreno de combate.
En los conflictos modernos, donde la rapidez es clave, los sistemas de artillería que disparan y permanecen demasiado tiempo en el mismo lugar pueden ser detectados por radares o drones enemigos.
Por eso, los nuevos diseños buscan que el vehículo lance sus cohetes y se desplace rápidamente a otra posición para evitar un contraataque.
El conjunto pesa aproximadamente 24 toneladas, todos los proyectiles se pueden lanzar en 18 segundos y puede alcanzar una velocidad de hasta 90 kilómetros por hora.
Más imágenes del Sarma
Según fuentes rusas, su desarrollo se habría completado en apenas tres años, un plazo inusualmente leve para esta categoría.
Estos equipos son herramientas clave en los ejércitos modernos para apoyar maniobras de alta intensidad y negar espacios al enemigo, ya sea en conflictos convencionales o asimétricos.
A diferencia de los antiguos lanzacohetes pensados para el ataque masivo en área, el Sarma estaría orientado hacia una mayor precisión.
Usualmente, los sistemas modernos tienden a incorporar tecnologías de guiado por satélite que permiten ajustar mejor la trayectoria de los cohetes.
En el caso ruso, los expertos indican que esto podría implicar el uso del sistema de navegación GLONASS, equivalente al GPS. Si se confirma, significaría que el Sarma puede apuntar con mayor exactitud a objetivos concretos, reduciendo el margen de error.
En paralelo con la exhibición pública, analistas señalan que el objetivo es atraer compradores internacionales, especialmente en regiones como Oriente Medio, donde el gasto en defensa sigue siendo alto pese a las tensiones geopolíticas y las restricciones comerciales.
Por el momento, el sistema se encuentra en fase de pruebas. Eso quiere decir que aún está siendo evaluado por el Ejército ruso para comprobar su funcionamiento, fiabilidad y adaptación a las necesidades reales del campo de batalla.
Mientras el sistema continúa su evaluación operativa, queda por ver si el Sarma logra equilibrar capacidad de fuego, precisión y costo, factores que determinarán su adopción tanto en el Ejército ruso como en mercados de exportación menos dependientes de tecnologías occidentales.
