"¿Y cómo se llama?". Quizá es la pregunta más común a cualquiera que acaba de ser padre, sin embargo pasa a ser un 'asunto internacional' cuando el bebé lleva el apellido Musk. Elon Musk, el multimillonario CEO de la automovilística Tesla y de la espacial SpaceX, acaba de ser papá, lo anunció a las pocas horas en redes sociales al tiempo que reveló el nombre de su retoño. Y, como todo el mundo esperaba, no iba a pasar desapercibido.

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El bebé, según han publicado en redes sociales sus progenitores, se llama X Æ A-12.  No, no es que mi teclado se haya vuelto loco, es que así se llama el nuevo de los Musk -aunque parece que va a tener problemas para el registro-. Según el empresario, la X se pronuncia como la letra mientras que la 'Æ' se pronuncia como 'ash'. Además, el fundador de Space X se mostró orgulloso al decir que la parte A-12 del nombre fue idea suya pues quería homenajear y reconocer al icónico avión de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos por su A-12.

"A-12 fue mi contribución", explicaba Elon Musk, y añadía: "El Archangel-12, es el precursos del SR-71, el mejor avión de todos los tiempos". Claire Elise, la madre del bebé, ha explicado el porqué de tan peculiar nombre. Comentó que el código "A-12" se corresponde efectivamente con el avión desarrollado en los años 50 y que fue precursor del mítico SR-71 Blackbird, que tantos éxitos ha cosechado para la inteligencia de Estados Unidos.

Arcángel

El A-12 es un avión de reconocimiento fabricado por Lockheed Martin e introducido en vuelos operacionales en 1967. Aunque no fue el primer avión de reconocimiento a gran altitud, supuso un punto de inflexión en el diseño de este tipo de aeronaves que desembocaron en el SR-71.

El sobrenombre Archangel (Arcángel, en español) de los A-12 también ha tenido especial importancia en la elección del nombre. Así lo aclara la propia Claire Elise en el mismo tweet. Además, coincide con su canción favorita.

El avión, fabricado en titanio, sirvió a la CIA entre 1967 y 1968, un par de años que dieron vara varias misiones de reconocimiento sobre el norte de Vietnam y Corea del Norte. Su retirada tuvo mucho que ver con el avance de los sistemas de espionaje mediante satélites, capaces de recoger información sin arriesgar vidas humanas.

Debido a que la capacidad de carga era poco más de una tonelada, un único tripulante se tenía que hacer cargo de volar el avión y de manejo de todos los sensores y cámaras instalados. En cuanto a especificaciones, el A-12 tiene un peso máximo al despegue de 53 toneladas, velocidad de crucero Mach 3.1 (poco más que 3 veces la velocidad de sonido), una autonomía de 4.600 kilómetros y altitud de vuelo máxima de 26.000 metros (85.000 pies), el doble de cualquier avión comercial a excepción de algunos jets ejecutivos y del Concorde.

La inspiración del Blackbird

El A-12 pasó, como se suele decir, sin pena ni gloria por los servicios de espionaje de Estados Unidos. Pero sirvió como base para el desarrollo de uno de los aviones más míticos de todo el mundo: Lockheed Martin SR-71 Blackbird. Aeronave que también menciona Claire Elise denominándolo como "nuestro avión favorito [incluyendo a Elon Musk]".

Lockheed Martin SR-71 Jim Gordon Omicrono

"Sin armas, sin defensas, solo rapidez. Excelente en la batalla, pero sin violencia", remata Elise. Una definición excelente de lo que tiene que ser uno de los aviones espía más avanzados, que reinó en su segmento desde su introducción en 1966 hasta su último vuelo militar en 1998 y en 1999 para la NASA.

Esta aeronave cuenta con dos miembros en la tripulación: un piloto y un operador encargado de los sensores y cámaras. El Blackbird fue el primer avión diseñado para pasar desapercibido en los radares debido a si 'discreta' silueta y formato. Aunque después se comprobó que sus propiedades furtivas (stealth, en inglés) no lo eran tanto, protagonizó durante los años 80 algunos encontronazos con cazas soviéticos.

Una especie de juego del gato y el ratón entre las dos potencias mundiales en el que los soviéticos lograron varias veces interceptar a SR-71, aunque sin que pasase a mayores. Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos retiraron los Blackbird en 1990 debido a un ajuste presupuestario y al empleo de UAV y satélites. Aunque los rescataron 5 años después para continuar realizando labores de reconocimiento durante la guerra de Iraq.

El SR-71 tenía una carga útil de 1.600 kilogramos, 5.400 kilómetros de autonomía, 26.000 metros de altitud de vuelo máxima y una velocidad punta de poco más de Mach 3. Como podemos ver, especificaciones que mejoran notablemente a las del A-12.