Hoy en día tenemos tan asumida la marca Mercedes que no todos pueden pensar que tiene más de 100 años de historia. La firma ha tenido unos orígenes como cualquier otra automovilística y ahora la automovilística los honra con un coche clásico reconvertido al ideario moderno.

La firma ha querido honrar sus orígenes reconvirtiendo a la era moderna el coche clásico que les dio nombre: el Mercedes Simplex. Hablamos de un coche que anduvo entre los años 1902 y 1909 y que ahora ve su diseño completamente renovado manteniendo su estética clásica.

Este fue uno de los orígenes de Mercedes; fue el primer vehículo de la firma que cumplió con la definición comúnmente aceptada de un automóvil en la década de 1900 pareciendo un carruaje sin caballos. Ahora el Vision Mercedes Simplex renueva su diseño para honrar cómo este coche fue el centro del ideario de Mercedes durante muchos años.

Vision Mercedes Simplex: un coche clásico que bebe de lo mejor del futuro

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Este coche ha sido presentado como una escultura, por lo que difícilmente lo veremos realidad algún día. Lo importante es que Mercedes ha sabido aunar la estética de los coches más actuales con la de un clásico que marcó la década de los años 1900.

Al igual que el original, no tiene ni puertas ni parabrisas ni techo, y además solo tiene 2 plazas. Por la parte frontal nos encontramos con una pantalla LED que sustituye al radiador original y, además, pierde los faros originales del Mercedes Simplex. Esta pantalla muestra información sobre qué hace el vehículo para informar así a las personas cercanas de lo que hace.

El maletero también ha sido reemplazado, esta vez por una bolsa de cuero instalada en el espacio entre las ruedas, por la parte en la que el cuerpo del coche acaba en los asientos.

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En el interior (no muy extenso) no vemos claras señales de digitalización, aunque eso es intencional; Mercedes ha querido dotar a este coche de funciones digitales pero que no estén muy presentes para respetar lo máximo posible la estética de coche clásico del Mercedes Simplex. El sistema de infoentretenimiento basado en MBUX sabe qué información necesita el conductor en un momento dado, y lo muestra solo cuando es necesario.

La rueda tiene borde de madera y maneja únicamente las ruedas delanteras. Esto tampoco tiene mucho sentido, ya que el coche como decimos hace las funciones de escultura. Por lo que es difícil que vaya a moverse de su sitio. De hecho, Mercedes no ha publicado especificaciones técnicas del coche, aunque es de suponer que tiene una gran parte electrificada. Porque, ¿dónde está el tubo de escape?

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Desgraciadamente este coche solo podremos observarlo y es más que probable que nunca podamos conducirlo. Esta es una prueba más de que cuando los diseñadores no se tienen que romper la cabeza en normativas de seguridad su mente vuela libre. Es cierto que es una lástima el saber que no veremos a este coche clásico de Mercedes correr, pero es una escultura preciosa a su manera.

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