Los riesgos relacionados con la IA y el cambio climático son los que más preocupan dentro de la lista de amenazas globales futuras y se imponen por primera vez en la cúspide de este ránking. Es la principal conclusión que se extrae de la Encuesta sobre Riesgos Futuros 2026 elaborada por la Fundación AXA e Ipsos.
El informe anual analiza los riesgos futuros más importantes para expertos y población a nivel global, europeo y nacional. Y la conclusión que se extrae sobre la última edición del mismo es que las amenazas relacionadas con la IA copan la preocupación de ambas partes a escala mundial.
Así lo ha expuesto este miércoles Josep Alfonso, director general de la Fundación AXA. Lo ha hecho en un encuentro informativo organizado por la propia Fundación y Europa Press, en el que no sólo se han presentado los principales resultados del informe, sino que también ha habido espacio para debatir sobre cómo afrontar social e institucionalmente estos desafíos futuros.
Alfonso ha incidido en el peso que ocupan las amenazas relacionadas con la IA y el Big Data globalmente. "Son los primeros riesgos a nivel mundial", señalaba el directivo de la Fundación AXA, aunque también resaltaba que estos caen hasta el octavo lugar para la población española, lo que difiere del grado de importancia que le otorgan los expertos, que los sitúan en los primeros lugares del ránking.
Sin embargo, Alfonso explicaba que la misma encuesta desvela que el 75% de la población española se siente vulnerable frente a estas amenazas y que el porcentaje es superior que el que se da entre la población global, del 67%.
Además, señalaba que entre los riesgos que entraña esta tecnología, los que más preocupan son los éticos, es decir, los relacionados con los sesgos o la protección de datos. Y también hacía otro apunte: la esperanza en que la tecnología se convierta en una herramienta para paliar el riesgo de riesgos decae y pasa a conformar una amenaza más que una solución.
En segundo lugar en el ránking de riesgos se posiciona el cambio climático. Josep Alfonso explicaba que, según el informe, es la segunda mayor amenaza para los expertos y la primera para la población en el mundo. Y, además, esclarecía que el 88% de la población española se siente vulnerable frente a ella y sólo el 13% de los expertos cree que estamos preparados para afrontarla.
Bajo este pretexto, el director general de la Fundación AXA desgranaba otras conclusiones claves que arroja la encuesta global. Y entre los conceptos más reseñables se encuentra el de "policrisis", una palabra que, como explicaba Alfonso, "se ha incorporado al lenguaje habitual".
"Cada vez hay más crisis, muchas de ellas interconectadas y que afectan a la gente en su día a día", sentenciaba Josep Alfonso. Además, explicaba que estas crisis son estructurales, es decir, que permanecen y se consolidan en el tiempo.
Esto también tiene sus consecuencias. Y estas se han transformado en un nuevo riesgo incipiente que, además, se ha ido incrementado de manera significativa en los últimos años y cada vez está más presente: la fragmentación y las tensiones sociales.
Este riesgo se divide en tres distintos conceptos: las crecientes desigualdades económicas y sociales, las divisiones políticas e ideológicas cada vez más marcadas y la difusión de información y polarización en redes sociales.
Respecto a ello, Alfonso se ha referido de manera especial al panorama nacional, donde la segunda de estas amenazas se ha erigido con fuerza. De hecho, España es el primer país de Europa -y el segundo del mundo, por detrás de EEUU- donde su población siente que cada vez hay más divisiones políticas e ideológicas y están más marcadas.
Entre el resto de riesgos se encuentran la inestabilidad geopolítica, los riesgos de ciberseguridad, los energéticos, las tensiones y movimientos sociales, la fragmentación social, los riesgos de estabilidad financiera, los riesgos macroeconómicos y los riesgos sobre recursos naturales y biodiversidad.
Especialmente sobre estos últimos ha articulado su intervención -que ha servido para inaugurar la jornada- Angela Potenciano, jefa de área de riesgos naturales en la Dirección General de Protección Civil.
Potenciano ha hecho hincapié en la importancia de desarrollar modelos preventivos basados en la anticipación para "tener una reacción reactiva y no preventiva" a la hora de responder cuando los eventos incurren en desastres, especialmente ante los fenómenos actuales tales como grandes incendios, riesgos meteorológicos, sanitarios, energéticos o tecnológicos.
Además, la jefa de Protección Civil ha destacado el papel de la autoprotección para afrontar los riesgos futuros, a la vez que ha pedido aplicar la cultura de protección desde edades tempranas para hacer que las ciudades se conviertan en actores activos. "La seguridad es colaborativa, solidaria y de responsabilidad colectiva", ha destacado Potenciano.
Por último y con el objetivo de concluir la jornada ahondando en sus principales conclusiones, Francisco Rey, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria y Sonia Alda Mejías, directora del Máster de Estudios en Seguridad Internacional de la UNIR, han protagonizado una mesa redonda.
En la misma Alda ha concluido que el informe muestra que las amenazas no son datos aislados y que "hay una interrelación fundamental" entre todas ellas. "Vivimos en sociedades del miedo y esa incertidumbre en la que vivimos nos hacemos extraordinariamente vulnerables", sentenciaba.
Además, reincidía en que esto también tiene graves consecuencias, que, a su vez, se relacionan con el riesgo incipiente de polarización de sociedades. "Las amenazas están acompañadas a una falta de respuesta por parte de los poderes públicos y esto es lo que genera las tensiones y la polarización de las sociedades", apuntaba.
En esta línea, Rey ponía el foco en la capacidad que tenemos de reducir los riesgos, aunque no rebajaba la amenaza de los mismos. "El gran riesgo es que se convierta en una especie de riesgo transversal", explicaba.
Para no llegar a dicho punto, el codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria sentenciaba que hay que "dar pistas a los ciudadanos, orientarlos a que se informen bien y sepan valorar los riesgos".
En el macroestudio de la Fundación AXA han participado 4.000 expertos de 62 países y ha contado con 24.000 encuestados de 19 países. La encuesta se lleva elaborando desde 2018 con el objetivo de anticipar, compartir y conocer los riesgos futuros más importantes para expertos y población en general.
