N. Alba
Publicada

Expertos educativos avisan de que en 2041 habrá 1,3 millones menos de estudiantes, sobre todo de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) ya que se prevé una caída de la población de entre 6 y 24 años de hasta un 13,7 %, según proyecciones del INE.

Pese a la inminente jubilación de una gran parte del profesorado -un 35 % de los docentes de secundaria superan los 50 años y en las universidades públicas casi un 20 % tiene 60 años o más- los recursos educativos deberán reorientarse y la inversión por alumno aumentará.

Son las conclusiones del informe que ha publicado este miércoles la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) y que señala que mientras la población de primaria y secundaria bajará, y algo menos la universitaria, la demanda de educación infantilcrecerá y la población menor de 6 años aumentará hasta el 7,5 % en los próximos 15 años.

En el caso de los niños y niñas de 0 a 2 años el incremento esperado es incluso más intenso, del 18 %, por lo que exigirá mayores inversiones.

"Solo una reorganización adaptada a cada nivel y región permitirá sostener la calidad educativa frente a las crecientes presiones del gasto público en sanidad y pensiones", inciden los autores del informe.

Predicciones del INE

Según las proyecciones del INE, se espera un descenso de estudiantes de primaria del 14,5 % hasta 2035 y una estabilización posterior. En la ESO la reducción sería del 21,5 % en 2041 y en las enseñanzas superiores bajaría el 8,7 %.

Esta diferencia entre etapas educativas tenderá a un aumento del coste por cada estudiante escolarizado.

Actualmente el gasto público por alumno universitario es de 11.347 euros, prácticamente el doble que en secundaria o Formación Profesional (5.806 euros) y que en educación infantil y primaria (4.720 euros).

Al haber una mayor proporción de estudiantes en las etapas formativas de mayor coste, se generarán unas mayores necesidades de gasto medio por alumno que anularán, en parte, el ahorro esperado por la caída global de estudiantes.

Y el incremento de escolares de primer ciclo de infantil también obligará a aumentar la inversión pública en esta etapa, que aunque no es obligatoria tiene una escolarización cercana al 70 %, y en el 32 % de los casos ya es gratuita.

"La reasignación de recursos educativos (tanto de infraestructuras como de personal docente) no siempre resultará sencilla ya que la posibilidad de transferir aulas y personal docente entre niveles educativos (entre infantil, primaria y secundaria; entre FP y bachillerato o entre universidades y estudios preuniversitarios) es limitada", recalca el estudio.

Cantabria y Extremadura perderán más estudiantes

En Cantabria y Extremadura el desplome de la población en edad de estudiar será el más intenso, con caídas del 22,8 % y 23 %, respectivamente, mientras que la Comunidad Valenciana y Baleares tendrían las menores caídas, del 5 % y el 8,6 %, cada una.

La Comunidad Valenciana apunta al mayor incremento regional para la etapa de Educación Infantil (de 0 a 5 años), del 23 % hasta 2041, debido a su menor envejecimiento y mayor dinamismo demográfico y de inmigración.

Ceuta y Melilla presentan el escenario de caída más drástico, con un retroceso poblacional de su alumnado por encima del 30 %.