Tess Defence ha entregado esta semana otros 18 vehículos de combate sobre ruedas VCR 8x8 ‘Dragón’ al Ejército de Tierra, en un nuevo avance de uno de los principales programas de modernización de las Fuerzas Armadas españolas. El lote incluye dos vehículos de infantería, ocho de la versión contra carro, siete configurados como puestos de mando de sección y uno destinado al puesto de mando de compañía.
Así lo ha confirmado Josep Maria Recasens, consejero delegado de Indra Group, durante la presentación de los resultados del tercer trimestre, en la que ha expresado su confianza en cumplir las expectativas del Ministerio de Defensa y en que el proyecto quede liberado “antes de final de año”.
El CEO de la compañía afirmó que “esta semana hemos entregado 18 unidades adicionales, elevando el total del año a 78 unidades y el acumulado del programa a 119. Esperamos anunciar nuevas entregas durante las próximas semanas, superando claramente nuestra previsión de 90 unidades para 2026”. El consorcio superó a finales de septiembre la entrega del vehículo 100.
Recasens añadió que “desde que Indra tomó el control de TESS, hemos incrementado significativamente el ritmo de entregas y reforzado la ejecución industrial del programa”.
"Estamos teniendo muy buenas conversaciones con nuestro cliente final para terminar de pulir determinados elementos del proyecto", señaló Recasens.
El directivo añadió que, con la colaboración del resto de socios de Tess Defence, la compañía espera resolver los aspectos pendientes y completar con éxito esta fase del programa.
"Con la complicidad de nuestros socios en la joint venture Tess, cumpliremos las expectativas del cliente y conseguiremos liberar con éxito el proyecto antes de final de año", afirmó.
Un programa de 2.520 millones
El programa fue adjudicado en 2020 a Tess Defence para fabricar un total de 348 vehículos, por un importe de 2.520 millones de euros. La sociedad está integrada por Indra, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), General Dynamics Santa Bárbara Sistemas y SAPA.
El blindado constituye una de las principales apuestas para modernizar las capacidades terrestres españolas. Su configuración modular permite disponer de distintas versiones adaptadas a las necesidades operativas, desde el combate y el transporte de unidades de infantería hasta misiones contra carro y funciones de mando y control.
Completar la evaluación y acelerar las entregas resulta fundamental para transformar la inversión realizada en una capacidad operativa efectiva, en un contexto europeo marcado por el refuerzo de las capacidades militares tras la invasión rusa de Ucrania.
El VCR 8x8 ‘Dragón’ continúa inmerso en su fase de evaluación operativa, después de acumular diversos retrasos desde su adjudicación en 2020.
La prioridad es avanzar en las entregas y resolver las cuestiones pendientes con el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas para facilitar la entrada en servicio de los vehículos.
El pasado 20 de octubre, el Consejo de Ministros aprobó dos acuerdos marco por más de 68 millones de euros destinados a apoyar la entrada en servicio y el mantenimiento de estos blindados, un paso adicional para consolidar su incorporación a las unidades del Ejército de Tierra.
Defensa, el motor de Indra
La evolución del programa se enmarca en el fuerte crecimiento del negocio de defensa de Indra. El grupo registró un beneficio neto de 355,5 millones de euros entre enero y septiembre de 2026, un 22% más que en el mismo periodo del año anterior.
Los ingresos ascendieron a 4.644,7 millones de euros, un incremento del 28,6% interanual. Dentro del grupo, la división de Defensa duplicó su facturación, hasta alcanzar los 1.408 millones de euros, impulsada por programas como el Eurofighter y los Programas Especiales de Modernización (PEM).
Estos contratos se han convertido en uno de los principales motores de crecimiento de la compañía, en un momento en el que España está reforzando sus capacidades militares y su base industrial.
La evolución del ‘Dragón’ será uno de los indicadores clave para medir la capacidad del sector de convertir el aumento de los presupuestos en sistemas entregados y disponibles para las Fuerzas Armadas.
