Airbus está inmersa en el desarrollo de la evolución de su avión de transporte y reabastecimiento multipropósito A330 MRTT (Multi Role Tanker Transport). La nueva versión de la aeronave, denominada MRTT+, estará basada en la plataforma A330neo (A330-800) a diferencia del modelo original cuyo diseño base era el A330-200.
Precisamente, esta será la versión de los tres nuevos aviones cisterna que incorporará España en una compra conjunta con Polonia -que adquirirá cuatro aparatos- que asciende a 5.400 millones de euros.
De acuerdo con lo explicado por el gigante aeroespacial, las principales modificaciones sobre el avión se centran en las alas y los motores, aunque la cabina de pasajeros también experimentará algunas mejoras.
Estas optimizaciones aerodinámicas y de propulsión reducen el consumo de combustible "hasta en un 8%", tal como ha subrayado James Johnson, responsable de Marketing del A330 MRTT en Airbus Defensa y Espacio.
"Eso al final se traduce en poder estar más tiempo en el aire y, como tanquero, a su vez poder donar más combustible a los aviones receptores", ha destacado Johnson. La versión actual del tanquero puede transportar hasta 111 toneladas de combustible y, dependiendo de las características de la misión, "el A330 MRTT+ podrá suministrar hasta un 17% más".
Desde el fabricante han señalado, asimismo, que al mantener un 95% de comunalidad con la flota actual, el MRTT+ garantiza un proceso de instrucción común y el acceso a una sólida red global de mantenimiento.
En este sentido, Johnson ha afirmado que los dos modelos convivirán en la cartera de productos de la empresa: "Van a coexistir las dos flotas porque, al final, estos aviones van a estar en servicio por -a lo mejor- 30 años.
A330 MRTT del Ejército del Aire
"Pero en cuanto a la producción, nos vamos a focalizar especialmente en el MRTT+", ha explicado.
Además, la empresa ha asegurado que trabaja para ampliar la conectividad del A330 MRTT, con el objetivo de convertir la aeronave en un nodo de comunicaciones en el campo de batalla.
El primer MRTT+ ya se encuentra en producción en las instalaciones que Airbus posee en Toulouse, al sur de Francia, y está previsto que entre en la fase de conversión militar en el Centro A330 MRTT que la compañía posee en Getafe (Madrid) antes de que finalice el año.
El primer cliente de la nueva versión del tanquero de Airbus será la Real Fuerza Aérea Tailandesa, que recibirá el avión a lo largo de 2029.
Una gasolinera con alas
Entre las modificaciones estructurales que Airbus, conforme a las exigencias de sus clientes, lleva a cabo en los aviones civiles para su conversión en gasolineras con alas, sobresale la incorporación, en la parte trasera del fuselaje, de un brazo de reabastecimiento aéreo.
Esta pértiga permite transferir combustible a otras aeronaves provistas de receptáculo en la parte superior, como los cazas F-16, F-35 o el propio A330 MRTT.
Un avión A330 MRTT del Ejército del Aire reabastece a un Eurofighter
El sistema se caracteriza por un flujo de combustible muy elevado, capaz de bombear hasta 4.500 litros por minuto, cantidad que bastaría para llenar el tanque de un automóvil en menos de un segundo.
Asimismo, el avión cisterna puede disponer de cápsulas bajo cada ala que permiten suministrar combustible, mediante mangueras, a dos cazas simultáneamente, como los Eurofighter, Tornado o F-18. Las unidades de España están equipadas únicamente con este método de reabastecimiento.
Las ventajas del A330 MRTT no se limitan únicamente a esta capacidad. El avión puede trasladar hasta 45 toneladas de carga, distribuidas entre la cabina de pasajeros y la bodega inferior. En concreto, acomoda 266 pasajeros en una configuración estándar de dos clases o alrededor de 300 si se dispone en una sola clase.
El diseño de la aeronave también contempla misiones de evacuación médica aérea: es capaz de transportar 28 camillas, seis módulos de cuidados intensivos, 20 asientos para el personal sanitario y 100 plazas para pasajeros, en una configuración de evacuación avanzada.
Además, desde Airbus destacan su capacidad para realizar misiones de despliegue a larga distancia de cazas, pudiendo acompañar hasta cuatro aviones de combate junto con 50 personas y 12 toneladas de equipaje, repuestos y equipos, en vuelos sin escalas de más de 5.200 kilómetros.
