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Los Marines de EEUU han activado su primer batallón de misiles de alcance medio al transformar una unidad de artillería de Camp Lejeune, en Carolina del Norte. El despliegue refuerza la apuesta de Washington por contener a China y complicar las operaciones de su Armada en el Indo-Pacífico.

El 1.º Batallón del 10.º Regimiento incorporará el sistema Navy-Marine Expeditionary Ship Interdiction System (NMESIS), una plataforma móvil no tripulada equipada con dos misiles antibuque Naval Strike Missile (NSM).

Su cometido será atacar buques desde posiciones terrestres y contribuir a negar el acceso marítimo a las fuerzas adversarias.

La reorganización forma parte de Force Design 2030, el programa de modernización con el que los Marines buscan adaptar sus unidades a un escenario de confrontación entre grandes potencias, en el que las posiciones avanzadas y las armas de precisión pueden resultar decisivas.

"Es un paso crucial para facilitar que los mandos del componente marítimo puedan luchar por el control del mar", afirmó el teniente coronel Joseph Mozzi, jefe del batallón.

La creación del batallón refleja un cambio de doctrina: convertir a los Marines en una fuerza capaz de amenazar buques de guerra desde tierra, dispersarse por islas estratégicas y complicar la libertad de movimiento de una flota adversaria.

En el Pacífico occidental, esta capacidad añade presión sobre la Armada china y refuerza la estrategia estadounidense de negar el acceso a zonas clave sin depender exclusivamente de grandes buques o bases permanentes.

Amenazar a la flota china

El NMESIS utiliza un vehículo táctico ligero conjunto (JLTV) sin tripulación, controlado a distancia y armado con dos misiles NSM. Estos proyectiles subsónicos combinan baja observabilidad, capacidad de maniobra y guiado infrarrojo para penetrar las defensas de los buques.

También pueden atacar determinados objetivos terrestres.

Sistema de misiles antibuque NMESIS. 2024. US Marine

En 2021, los Marines probaron el sistema frente a las costas de Hawái, con un alcance efectivo declarado de 130 millas náuticas, unos 241 kilómetros. Posteriormente, lo incorporaron al 3.º Regimiento Litoral en 2024 y al 12.º en 2025.

A comienzos de octubre de 2026, Washington desplegó lanzadores NMESIS y sistemas de defensa antiaérea y contra drones MADIS en una isla del suroeste de Japón, a unos 111 kilómetros de Taiwán, durante el ejercicio Keen Sword.

La maniobra evidencia el interés estadounidense por dispersar armamento antibuque en posiciones avanzadas desde las que amenazar los movimientos de la flota china.

La nueva unidad mantendrá las capacidades de artillería convencional del regimiento, incluidos sus obuses ligeros. Los misiles no sustituyen, por tanto, a los sistemas tradicionales, sino que amplían el alcance y la variedad de los fuegos disponibles.

El coronel William Soucie, jefe del 10.º Regimiento, destacó que la transformación tecnológica no altera la composición de la unidad: "Lo que hace que esta historia sea relevante es que los Marines y los marineros de esa formación no están cambiando".