Durante la visita al Cuartel General de la División 'Castillejos', la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha puesto en valor el compromiso de la unidad y de todo el Ejército de Tierra con la seguridad colectiva internacional.
Como parte de este escenario estratégico, las Fuerzas Armadas españolas ya ultiman los preparativos para liderar durante la segunda mitad de 2027 y la primera de 2028 el Mando Componente Terrestre (Land Component Command, LCC) de la Allied Reaction Force (ARF 27) de la OTAN, un compromiso asumido por primera vez.
La Allied Reaction Force es la fuerza de reacción rápida multinacional concebida por la OTAN dentro de su nuevo modelo de fuerzas con el ojo puesto en la escalada de tensiones bélicas del flanco este de Europa y con el objetivo de reforzar el concepto de disuasión y defensa de la región.
Además, la ARF se define como un dispositivo de nivel estratégico y capacidad multidominio, apto para ejecutar todo tipo de misiones enmarcado siempre en una altísima disponibilidad operativa.
Está configurada para desplegarse en plazos de un máximo de 10 días y asumir la dirección y conducción de operaciones multinacionales allí donde la Alianza Atlántica lo requiere. A diferencia de fórmulas defensivas previas, el liderazgo de la ARF 27 constituye un compromiso rotatorio que España asume por primera vez de forma compartida con otras potencias militares como Reino Unido, Italia y Francia.
El pilar de la aportación española a la ARF 27 se fundamenta en la jefatura del Mando Componente Terrestre asumida por 'Castillejos', operando en coordinación con el Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad con sede en Bétera (Valencia).
Como punta de lanza operativa y unidad terrestre de vanguardia, el Ministerio de Defensa español ha dirigido a la Brigada 'Rey Alfonso XIII' 2ª de La Legión, con base en Viator (Almería) y Ronda (Málaga). El despliegue nacional se completa con contribuciones específicas al Mando de Componentes de Operaciones Especiales y al Grupo Conjunto de Apoyo Logístico.
Visita de la ministra de Defensa, Margarita Robles, a la División 'Castillejos'
El programa de alistamiento comenzó con trabajos de evaluación y preparación desde principios de 2025. Posteriormente, el primero de julio de este año, se inició la fase de Stand Up, un periodo de doce meses exactos dedicado al planteamiento operativo, adiestramiento específico e integración con mandos aliados.
Esta etapa culminará con la transición al periodo Stand By (el 1 de julio de 2027 al 30 de junio de 2028), durante el cual la fuerza mantendrá el máximo nivel de disponibilidad para desplegar con escaso preaviso en cualquier teatro de operaciones OTAN.
En la misma visita de Robles a 'Castillejos', la ministra destacó que las capacidades y la contribución de España en las misiones de la Alianza son "incuestionables". Mientras que el general Amador Enseñat, Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, reconoció al personal el esfuerzo dedicado a defender el territorio aliado y situar la eficacia del Ejército en el nivel más alto.
Coordinación nacional
Para poner a punto las capacidades comprometidas, la Fuerza Terrestre (FUTER) organizó los días 23 y 24 de septiembre de este 2026 unas jornadas en el Acuartelamiento 'Sancho Ramírez' de Huesca.
En este foro participaron representantes de los Cuarteles Generales de FUTER —'Castillejos' y 'San Marcial'—, del Mando de Apoyo a la Maniobra y de otras unidades con el objetivo de revisar los acuerdos alcanzados en otra reunión previa, celebrada en mayo en Sevilla.
El encuentro oscense también sirvió para establecer las bases de los grupos especializados que se centrarán en la parte de personal y alistamiento, inteligencia y seguridad, actividades de preparación, logística y sistemas de información y telecomunicaciones.
En el plano tecnológico e internacional, el Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad de Bétera fue la sede del ejercicio Steadfast Cobalt 2026 (STCO26). En la localidad valenciana se reunieron cerca de 60 efectivos del Cuartel General de la ARF y del Regimiento de Transmisiones Nº 1.
Buena parte de las actividades que se llevaron a cabo en el marco del ejercicio estuvieron centradas en probar y validar procedimientos técnicos de interoperabilidad C4ISR (Mando, Control, Comunicaciones, Computación, Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento), un aspecto clave que proporcionará la integración de estos sistemas con los del resto de aliados y los propios de la OTAN.
La Legión, a examen
Dentro de la estructura de la ARF 27, la Brigada de La Legión en Almería asume el papel de unidad terrestre de vanguardia y de más rápido despliegue para su liderazgo en el componente terrestre de la OTAN.
Para certificar formalmente su capacidad de combate ante escenarios de alta intensidad, los legionarios deberán someterse durante las próximas semanas a la auditoría CERVAL (Combat Readiness Evaluation), evaluada de forma independiente por el Mando Terrestre de la Alianza Atlántica (LANDCOM).
Legionarios desfilando durante el acto de aniversario
Este examen auditará cinco áreas clave: mando y control (C2), capacidad de proyección, potencia de fuego, autosuficiencia logística durante 30 días y protección de la fuerza ante interferencias electrónicas y drones FPV.
Además, bajo la dirección del general de brigada Moreno Arenas, La Legión afronta este hito en plena transformación hacia la "franja robótica", integrando UAV, sensores y sistemas C-UAS para desgastar al adversario antes de acometer la maniobra de combate terrestre más convencional.
