Dentro de su estrategia de incremento de capacidades, las Fuerzas Armadas francesas han realizado el primer lanzamiento exitoso del misil balístico M51.3, una nueva munición lanzada desde submarinos que conforma uno de sus pilares más importantes de la disuasión nuclear gala.
La prueba tuvo lugar en el marco de la operación SMETRIOS y se ejecutó desde el submarino nuclear 'Le Vigilant'. Este lanzamiento, explican desde el Ministerio de Defensa francés, validó la capacidad del sumergible para desplegar su sistema de armas.
El misil M51.3, que en esta ocasión no portaba una ojiva nuclear, completó la trayectoria programada por la Marina francesa y la Dirección General de Armamento (DGA) se encargó de la monitorización durante todas las fases del vuelo.
La zona de impacto se ubicó en el Atlántico Norte, a "varios cientos de kilómetros de cualquier costa", afirman, y se llevó a cabo "de conformidad con los compromisos internacionales" del país.
A bordo de uno de los buques desplegados en la zona se encontraba el presidente de Francia Emmanuel Macron, quien describió el ejercicio como "una prueba más de la credibilidad de nuestra disuasión, cuya viabilidad continua está asegurada".
"Muy pocas naciones cuentan con esta experiencia", añadió Macron, quien felicitó a la DGA, a la Comisión Francesa de Energías Alternativas y Energía Atómica, a ArianeGroup, a Naval Group y a la Marina "por su profesionalidad y maestría técnica".
El presidente francés también reafirmó el papel central de la disuasión en la defensa de los intereses franceses. "Para ser libre, hay que ser temidos. Y para ser temidos, hay que ser poderosos".
« Pour être libre, il faut être craint. Et pour être craint, il faut être puissant. » Le succès du tir d’un missile M51.3 depuis Le Vigilant est une nouvelle démonstration de la crédibilité de notre dissuasion, dont la pérennité est assurée. https://t.co/VJkhUAqo6z
— Élysée (@Elysee) October 6, 2026
El CEO de ArianeGroup, Christophe Bruneau, ha recalcado que esta prueba supone un "hito importante en la vida operativa del sistema", del cual su compañía es el contratista principal.
"Supone un paso decisivo para el programa" al tratarse del "primer misil de la tercera generación que se lanza desde el mar desde que entró en servicio en octubre de 2025", explicó.
Por otro lado, desde la DGA informaron que el misil ha ido equipado con gran cantidad de instrumentos a bordo y que facilita el desarrollo del M51.4, la próxima generación de armamento nuclear francés, que comenzó en septiembre del año pasado.
La Marina francesa tiene en servicio las variantes M51.1 y M51.2 de los misiles, que serán gradualmente reemplazados por la M51.3 recién probada.
Misil nuclear
La familia de misiles M51 entró en servicio en el año 2010 con el objetivo de proporcionar disuasión nuclear a Francia desde plataformas submarinas.
Tras recibir el encargo por parte del Ministerio de Defensa, ArianeGroup tomó como base los boosters del lanzador espacial Ariane 5 para diseñar la parte de propulsores de la primera versión del cohete.
Macron supervisando el lanzamiento del misil
El desarrollo parte de un programa anterior, denominado M5, que tuvo que ser rediseñado y reducido debido a limitaciones presupuestarias de los años 90, dando como resultado el M51.
La primera prueba de lanzamiento de un M51 se llevó a cabo en noviembre de 2006. Siguieron otras dos pruebas, en 2007 y 2008, que consiguieron demostrar las capacidades del misil. A partir de entonces, la Marina francesa ha ejecutado diversos disparos de prueba tanto desde submarinos como en plataformas terrestres.
Uno de los puntos más importantes de este misil es que puede integrar varios vehículos de reentrada independientes, equipados cada uno de ellos con una ojiva. Esta presentación permite el ataque a varios puntos de forma simultánea y empleando un único misil nodriza.
Si bien las especificaciones técnicas son información clasificada, algunos analistas apuntan a que el M51 puede integrar entre 6 y 10 vehículos de reentrada (MIRV, por sus siglas en inglés).
De la propulsión se encargan tres motores de combustible sólido que proporcionan al misil un rango de acción que va desde los 8.000 a los 10.000 kilómetros, aunque su despliegue desde submarinos nucleares le confiere prácticamente cobertura mundial.
La velocidad máxima estipulada es de unas 25 veces la del sonido (Mach 25) y para la parte de navegación emplea un sistema de guiado astro-inercial independiente de constelaciones satelitales.
