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La Marina de Indonesia ha puesto en servicio oficialmente su primer portaaviones, el otrora Giuseppe Garibaldi de Italia. Renombrado como KRI Sriwijaya-100, en honor al próspero reino marítimo de Srivijaya que dominó las rutas del archipiélago entre los siglos VII y XIII, la nave pasa a convertirse en el buque insignia del país sudasiático.

Con la incorporación de esta embarcación, Yakarta se dota de una capacidad inédita para proyectar poder regional, reforzar la defensa aérea naval y encabezar misiones humanitarias de gran envergadura en puntos neurálgicos de la geografía marítima mundial, como el estrecho de Malaca.

El buque, construido originalmente por el astillero de Monfalcone y comisionado por la Marina Militare italiana en 1985, inicia así una nueva etapa operativa tras la firma de un memorando de entendimiento estratégico entre la empresa naval trasalpina Fincantieri y el astillero estatal PT PAL Indonesia.

Esta alianza, formalizada esta semana en Yakarta por los directivos de ambas compañías, fija el marco de colaboración tecnológica y logística necesario para abordar una ambiciosa modernización del buque.

La actualización técnica acordada entre ambas compañías abordará aspectos críticos del buque como su planta eléctrica, compuesta por seis generadores diésel que proporcionan 9,36 megavatios de energía.

La integración de nuevos radares de vigilancia, sistemas de gestión de combate, consolas de guerra electrónica, equipos de comunicaciones satelitales y estaciones de control para vehículos aéreos no tripulados demandará un consumo energético sustancial y requerirá la revisión de los sistemas de refrigeración para operar eficientemente en climas tropicales.

Estas reformas reemplazarán paulatinamente el equipamiento sensor y de defensa de origen italiano que equipaba originalmente al Garibaldi.

El estado del casco y la estructura del buque es otro factor determinante que condiciona el periodo de servicio proyectado por la Marina de Indonesia, cuyos mandos aspiran a mantener la nave operativa durante otros 15 o 20 años, prolongando la vida útil del portaaviones hasta rozar los 60 o 65 años desde la colocación de su quilla.

Para lograr ese objetivo, la colaboración industrial deberá apoyarse en la experiencia previa de revisiones pasadas, como la efectuada en 2013 donde se reemplazaron más de 30.000 kilogramos de acero y se renovaron miles de metros de tuberías.

El portaaviones Giuseppe Garibaldi (C 551) durante las maniobras Majestic Eagle 2004 - US Navy

Asimismo, el país sudasiático está adaptando las infraestructuras en tierra, como las obras en la bahía de Ratai en Lampung, destinadas a dotar al buque de un atraque especializado con suministro eléctrico ampliado.

La firma de este acuerdo consolida una relación industrial en continua expansión que ya contaba con hitos recientes como la entrega de los buques multipropósito KRI Brawijaya-320 y KRI Prabu Siliwangi-321, aeronaves que precisamente escoltaron al KRI Sriwijaya durante su travesía transoceánica de 6.870 millas náuticas desde la base naval de Tarento hasta Yakarta, pasando por el canal de Suez, el mar Rojo y el océano Índico.

Características del Sriwijaya

Desde el punto de vista de la ingeniería naval, el KRI Sriwijaya es un buque de 180,2 metros de eslora y unos 33 metros de manga máxima, con un desplazamiento a plena carga de aproximadamente 13.850 toneladas, incrementado a unas 14.150 toneladas tras las reformas que se le realizaron en 2003.

En su cubierta de vuelo, de 174 metros de longitud y unos 30 metros de ancho para una superficie nominal de 5.220 metros cuadrados, destaca una característica rampa de despegue de 4 grados orientada a facilitar las operaciones STOVL y de helicópteros.

El sistema de propulsión, compuesto por cuatro turbinas de gas General Electric/Avio LM2500 que desarrollan una potencia superior a los 81.000 caballos de fuerza distribuidos en dos ejes, permite al buque alcanzar velocidades máximas por encima de los 30 nudos y mantener un alcance de 7.000 millas náuticas a una velocidad de crucero de 20 nudos.

A pesar de que el buque fue transferido gratuitamente mediante una subvención intergubernamental tras su retiro del servicio activo en Italia, en 2024, el desafío económico e industrial para Yakarta es considerable.

El portaaviones Giuseppe Garibaldi (C 551) - Marina Militare

Indonesia deberá hacer frente a unos 54 millones de euros en costes de transferencia directos y destinar entre 350 y 818 millones de euros para el reacondicionamiento integral de la plataforma.

Las autoridades indonesias han presupuestado además partidas separadas por valor de hasta 1.000 millones de dólares (890 millones de euros) para financiar el programa global de aviación embarcada, incluyendo 450 millones de dólares (450 millones) para equipos asociados al portaaviones, 250 millones (222 millones) para helicópteros de transporte y 300 millones (267 millones) para helicópteros utilitarios.

En el plano operacional y táctico, Indonesia evalúa también la configuración de su grupo aéreo embarcado. Mientras que en su etapa italiana el Garibaldi operaba con aviones AV-8B Harrier II y helicópteros de diversos tipos en despliegues reales como los de Afganistán o Libia, la planificación indonesia contempla la incorporación de sistemas aéreos no tripulados navalizados, como el Bayraktar TB3 de alas plegables turco.

La menor huella de espacio de estos drones en comparación con los aviones de combate convencionales podría permitir un mayor número de aeronaves alojadas en el hangar y operar eficazmente desde la cubierta.

Con una dotación inicial puesta en servicio de 399 efectivos al mando del coronel Mochamad Fuad Hasan, el KRI Sriwijaya marca el nacimiento de una nueva capacidad naval en la región, convirtiendo a Indonesia en el segundo estado del Sudeste Asiático en operar un portaaviones, después de Tailandia.