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La Real Fuerza Aérea del país africano recibió en la mañana de ayer martes 29 de septiembre el primer C295W fabricado por Airbus Defence and Space en las instalaciones que la compañía tiene aledañas al Aeropuerto de Sevilla.

La aeronave despegó de la capital andaluza a las 11:30 de la mañana y se le perdió la pista poco más de una hora después al noreste de la Base Aérea de Kenitra, una importante instalación militar marroquí desde donde operan aviones de transporte.

Se trata de un avión que forma parte de un pedido más amplio que Marruecos tiene vigente con Airbus Defence and Space. La cantidad de aeronaves no se ha desvelado públicamente, pero se apunta a entre dos y cuatro aparatos que conformarán la flota.

El objetivo de Marruecos con los C295 es reforzar su rama logística —actualmente representada por CN-235, C-27J y C-130H Hércules— con un modelo más moderno de aeronave con bajos costes operativos y muy flexible en la operación.

Además, se erige como la evolución natural de los seis CN-235 desarrollados en los años 80 y de la que la Fuerza Aérea marroquí opera desde hace años.

El nuevo avión cuenta con un fuselaje tres metros más largo que el CN-235, un fuselaje reforzado, winglets en la punta de las alas y motores más potentes.

Estas características se ven reflejadas en las características técnicas más avanzadas, como la capacidad de llevar a 70 soldados o 48 paracaidistas, frente a los 51 pasajeros y 35 paracaidistas del CN-235, o las 8 toneladas de carga, casi dos más que el modelo más veterano.

Más que un relevo directo para los Hércules, que ya acumulan varias décadas de servicio, desde Marruecos se ve al C295W como un complemento para el avión de factura estadounidense.

Contratos en Argelia

La buena sintonía que mantienen Madrid y Argel en los últimos tiempos se ha visto reflejada también en el panorama militar.

El Gobierno de Sánchez aprobó en enero de 2025 la venta de ocho C-295 a Argelia, en un contrato valorado en 385,2 millones de euros.

No obstante, estas no serán las primeras unidades de este modelo de aeronave que adquirirá el país magrebí. En 2004, Argelia se convirtió en el primer operador africano del C295, tras adquirir dos aviones en versión de transporte VIP y otras cuatro para misiones de patrulla marítima.

También en España

La planta de Airbus en Sevilla trabaja a toda marcha para cumplir con los contratos por 34 aviones C295 suscritos con el Ministerio de Defensa, por 3.030 millones de euros.

Los esfuerzos se vieron recompensados el pasado junio, con la entrega de la primera de las ocho aeronaves en versión de vigilancia marítima (MSA) que recibirá el Ejército del Aire y del Espacio en los próximos años.

Esta unidad, al igual que las otras dos que el gigante aeroespacial prevé suministrar antes de que finalice el año, se destinará a la base aérea de Gando, en Gran Canaria, para iniciar el reemplazo paulatino de los sistemas CN-235, ya en el fin de su vida útil.

Este 2026, Airbus también tiene previsto entregar dos de los 18 aparatos en modalidad de transporte solicitados, a finales del año pasado, por el departamento que lidera la ministra Margarita Robles.

Sin embargo, habrá que esperar un poco más para que suceda lo mismo con el primer C295 de patrulla marítima (MPA), modelo del que la fuerza aérea española incorporará un total de ocho aviones.

Esta última es la versión más exigente en cuanto a su desarrollo dada la misión para la cual está concebida: detectar y combatir submarinos.