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Las claves

Durante esta pasada madrugada, dos F-18 del Ejército del Aire y del Espacio han despegado de la Base Aérea 57 'Mihail Kogălniceanu' para monitorizar una serie de "objetivos aéreos" que se encontraban muy cerca de la frontera entre Rumanía y Ucrania.

En la madrugada del 23 al 24 de septiembre, el sistema de vigilancia radar del Ministerio de Defensa Nacional rumano detectó un grupo de objetivos aéreos que operaban al norte de la localidad de Chilia Veche, en territorio de Ucrania, pero muy cerca de la frontera controlada por Bucarest.

Según ha informado el propio Ministerio a través de las redes sociales, el Centro Nacional Militar de Mando notificó al Inspectorado General para Situaciones de Emergencia sobre la implementación de medidas para alertar a la población.

De este modo, algunas localidades al norte del distrito Tulcea recibieron una notificación en sus teléfonos móviles a las 4:41 a través del sistema Ro-Alert (el equivalente rumano al Es-Alert español) informando de la cercanía de esos objetivos aéreos que todavía no habían sido identificados.

Dos cazas F-18 del Ejército del Aire y del Espacio de España, que prestan servicio en la Misión de Policía Aérea Reforzada, despegaron de su base aérea para "monitorizar la situación".

El tiempo de alerta ha durado, aproximadamente una hora. Tal y como ha indicado el Ministerio, la alerta cesó a las 5:44 de la mañana sin que se hubiera registrado la incursión en espacio aéreo nacional rumano y, por extensión, de la UE y la OTAN.

Rumanía comparte más de 600 kilómetros de frontera con Ucrania, invadida por Rusia desde febrero de 2022, lo que eleva el riesgo de incursiones accidentales o deliberadas en su espacio aéreo.

Misión en Rumanía

A principios de este agosto, el Ejército del Aire y del Espacio tomó el relevo en una de las misiones más sensibles de la Alianza Atlántica en el flanco oriental: la Policía Aérea Reforzada (Enhanced Air Policing, eAP-72) en Rumanía, desde donde vigilará el espacio aéreo del mar Negro y reforzará la disuasión aliada frente a Rusia.

Durante cuatro meses, cerca de 200 militares españoles, cazas F-18 y, por primera vez, helicópteros NH90 estarán desplegados hasta diciembre en Rumanía, para actuar como policía aérea de la OTAN en este país y encargarse de la seguridad del espacio aéreo del flanco este.

El contingente español es el responsable de mantener las capacidades de Alerta de Reacción Rápida de la Alianza, con aeronaves y tripulaciones preparadas para despegar en cuestión de minutos ante cualquier actividad aérea no identificada o potencialmente hostil en las proximidades del espacio aéreo aliado.