Dentro de todos los programas espaciales que se están desarrollando actualmente en Europa, IRIS² es el más importante y el que más atención e inversión está recibiendo por parte de compañías e instituciones.
En el último acto, celebrado en el Centro de Astronomía Espacial (ESAC) en Villanueva de la Cañada (Madrid), se firmaron los contratos de la Fase de Consolidación de las Actividades Preoperacionales y de Mitigación de Riesgos para la capa orbital muy baja (Low-LEO) que marcan el pistoletazo de salida del programa, que cuenta con una importante participación industrial española.
Dentro de esta Fase de Consolidación se encuentran Indra, Alén Space (GMV), Sener, Arquimea y Sateliot; todas ellas liderando diferentes consorcios de desarrollo tecnológico esencial para el programa y junto a otros contratistas.
El objetivo de IRIS² es desplegar una constelación de satélites para proporcionar comunicaciones seguras para aplicaciones comerciales y de defensa en zonas de alto valor estratégico.
El programa se impulsa a través de una colaboración público-privada entre la Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea (ESA) y el consorcio formado por los tres principales operadores europeos de satélites: la española HispaSat, la francesa Eutelsat y la luxemburguesa SES.
La inversión total prevista supera los 15.600 millones de euros y, de acuerdo con el calendario publicado, los primeros lanzamientos de los 348 satélites —330 en LEO y 18 en MEO— que tendrá la constelación se producirán en 2029.
Durante cuatro meses, la ESA supervisará las soluciones técnicas antes de seleccionar las propuestas que avanzarán al desarrollo orbital. "La conectividad segura es fundamental para la resiliencia y la autonomía estratégica europea", ha destacado Laurent Jaffart, director de Resiliencia, Navegación y Conectividad de la ESA.
"La órbita LEO ofrece la oportunidad de explorar nuevas ideas y capacidades, ponerlas a prueba en la práctica y aprender de los resultados", explica Jaffart. "Esta capacidad de innovar, adaptarse y aprovechar la experiencia será esencial a medida que desarrollemos la próxima generación de conectividad segura y resiliente para Europa".
Indra
Indra Space abandera dentro del último lote aprobado dos proyectos clave para la capa Low-LEO de IRIS²: el ATLAS y el SELENE, ambos orientados a impulsar capacidades de vigilancia y comunicaciones gubernamentales.
Con ATLAS, Indra aprovecha su experiencia con Startical —sociedad conformada por la propia Indra y ENAIRE— para llevar la comunicación y la vigilancia del tráfico aéreo al espacio.
El objetivo es validar en órbita un sistema de navegación compatible con IRIS², colaborando en este caso con Aerospacelab, Sener, Stellar Project, DHV, EOSOL, CITD y la propia Startical.
Por otro lado, SELENE se centra en la conectividad directa a dispositivos gubernamentales y militares mediante redes 5G no terrestres (5G-NTN).
Esta infraestructura proporcionará a las tropas sobre el terreno comunicaciones cifradas sin depender de redes potencialmente vulnerables.
Según han explicado desde Indra, con este proyecto se busca "reducir riesgos tecnológicos para incorporar estas soluciones a futuras versiones de IRIS² y situar a la industria en la vanguardia espacial".
Indra lidera el consorcio SELENE en el que participan Celeste, Druir Software, Aerospacelab, Thales Alenia Space España, Sener, Stellar Project, Hisdesat e i2CAT.
GMV y Alén Space
La compañía GMV lidera la inteligencia de radiofrecuencia en órbita mediante el proyecto ARGUS, desarrollado junto a su filial Alén Space y la belga Arcsec.
El concepto que da sustento a ARGUS es la combinación de la monitorización de radiofrecuencia, detección de interferencias y conocimiento del entorno espacial. Todo ello mediante una constelación distribuida de pequeños satélites.
Este proyecto contempla una constelación de hasta cinco CubeSats de 16U equipados con cargas útiles de monitorización del espectro y capacidades de observación óptica basadas en rastreadores de estrellas.
Las cargas útiles de radiofrecuencia permitirán la detección y caracterización de interferencias y la geolocalización de los emisores, incluyendo cuando se encuentren en órbita.
Como complemento a estas capacidades, los sensores desarrollados podrán detectar y realizar un seguimiento de objetos espaciales, ya sean satélites o basura.
Además de ARGUS, Alén Space y GMV también participan en Poseidón, un proyecto liderado por OHB Italia, como parte de un consorcio europeo centrado esta vez en el desarrollo de servicios satelitales para vigilancia, seguridad y resiliencia en entornos marítimos.
El proyecto contempla la capacidad de seguimiento de embarcaciones mediante AIS y comunicaciones bidireccionales de banda estrecha, junto con la observación visible y térmica.
Por último, Alén Space trabaja como socio tecnológico en un consorcio coordinado por SpaceLocker y en el que también participan WiRan y LeafSpace. El proyecto, según explican, tiene como objetivo definir una solución que proporcione mayor conectividad a los usuarios finales que operan satélites LEO previstos o ya en órbita.
“Participar en estos tres proyectos supone una importante oportunidad para aportar nuestra experiencia a iniciativas estrechamente alineadas con la futura infraestructura espacial europea”, destaca Guillermo Lamelas, CEO de Alén Space.
“Responden a necesidades de misión diferentes, pero comparten un objetivo común: avanzar en el desarrollo de capacidades fiables, resilientes y escalables para la órbita baja”, ha recalcado.
Sener
La compañía Sener participa en dos de los estudios seleccionados por la ESA para la actual Fase de Consolidación en la capa Low-LEO.
En AERIS, Sener liderará un consorcio integrado por Telefónica, Telespazio Ibérica, Gatehouse Satcom y AVS para estudiar una solución de comunicaciones y control de drones más allá de la línea de visión (BLOS).
La tecnología proporcionará conectividad allá donde no exista una conexión terrestre directa entre los vehículos aéreos no tripulados que necesite comunicarse. Para ello, el estudio analizará las capacidades y la arquitectura necesarias para desarrollar este tipo de servicio de comunicaciones empleando infraestructura espacial en LEO.
Las comunicaciones BLOS, explican desde Sener, amplían el alcance operativo de estos vehículos no tripulados más allá de las limitaciones impuestas por la línea de visión directa.
Esta capacidad resulta especialmente relevante en escenarios críticos donde no hay una infraestructura terrestre disponible para garantizar las comunicaciones entre operador y dron.
En la rama de ciberseguridad, Sener dirige QUANTARIS, enfocado en demostrar la Distribución Cuántica de Claves (QKD) desde órbita baja para blindar comunicaciones militares frente a amenazas.
La distribución cuántica de claves permite generar y compartir claves criptográficas utilizando los principios de la física cuántica. Esta tecnología está diseñada para reforzar la seguridad de las comunicaciones frente a amenazas futuras y contribuir al desarrollo de infraestructuras de comunicaciones altamente seguras, explican.
Arquimea
PELICAN, como así se llama en el proyecto que lidera Arquimea, se centrará en un enfoque reconfigurable de los satélites, que proporcionará la flexibilidad necesaria para adaptar el sistema a diferentes misiones, requisitos de servicio y escenarios operativos.
Como líder del consorcio, ARQUIMEA será responsable del análisis de misión y de la ingeniería de sistemas, así como del desarrollo de un enlace intersatelital basado en radiofrecuencia y del diseño e integración de la plataforma satelital.
Estas actividades contribuirán a definir la arquitectura de la misión y los requisitos técnicos necesarios para respaldar la futura evolución de la infraestructura europea de comunicaciones satelitales seguras.
Sateliot
Sumándose al ecosistema nacional, el operador Sateliot ha sido seleccionado por la ESA para el proyecto RESCUE-NET (Resilient European Sovereign Communications Unified Ecosystem - NTN).
RESCUE-NET explorará soluciones Direct-to-Device (D2D) e Internet de las Cosas (IoT) basadas en el estándar 3GPP (Release 17 NTN). La tecnología permitirá que dispositivos convencionales se conecten directamente a la constelación desde el espacio, garantizando enlaces seguros para usuarios gubernamentales en situaciones de emergencia o zonas remotas
"Ser seleccionados por la ESA para contribuir a la capa Low-LEO de IRIS² con nuestro proyecto RESCUE-NET ayuda a consolidar la arquitectura y los futuros conceptos de red necesarios para la soberanía europea", afirma Jaume Sanpera, CEO de Sateliot.
