En Europa, la aeronáutica y la defensa se consolidan como una temática de largo plazo, confluyendo con la soberanía, industrialización y tecnología.
En Tikehau Capital, esta convicción parte de una visión a largo plazo: la creación de valor está pasando de estar basada en la eficiencia a residir en la resiliencia. Durante años, el rendimiento se ha concebido a menudo desde la óptica de la optimización, la fluidez y la reducción de costes. El nuevo entorno geopolítico, industrial y presupuestario obliga a replantear la cuestión desde otra perspectiva.
A partir de ahora, la solidez de las cadenas de valor, la capacidad de producir de forma sostenida en el tiempo, el dominio de conocimientos técnicos críticos y la soberanía industrial vuelven a convertirse en parámetros determinantes. Desde esta perspectiva, Tikehau Capital desarrolla desde 2020 una estrategia de inversión dedicada a aeronáutica y defensa.
Esta temática se sustenta en varios motores estructurales. El primero es estratégico: en Europa, la soberanía, seguridad y continuidad industrial han dejado de ser cuestiones periféricas para convertirse en prioridades a largo plazo.
El segundo motor es presupuestario. En la cumbre de La Haya, celebrada en junio de 2025, los Aliados de la OTAN se comprometieron con el objetivo de alcanzar el 5% del PIB de aquí a 2035, destinando al menos un 3,5% a las necesidades de defensa en sentido estricto.
En Europa, la soberanía, seguridad y continuidad industrial han dejado de ser cuestiones periféricas para convertirse en prioridades a largo plazo.
Más allá de la señal política, este compromiso aporta visibilidad a todo un ecosistema industrial llamado a aumentar su capacidad. El tercer motor es industrial: la base industrial europea sigue estando fragmentada, al mismo tiempo que se intensifican las necesidades de consolidación, industrialización y transmisión de empresas especializadas.
En este entorno, el private equity puede desempeñar un papel específico. Puede aportar capital paciente, respaldar transformaciones operativas y reforzar la solidez de actores críticos a lo largo de toda la cadena de valor.
Tikehau Capital apuesta así por un enfoque centrado en empresas con un elevado grado de especialización tecnológica, a menudo posicionadas en segmentos de nicho, con altas barreras de entrada y conocimientos técnicos diferenciadores. Esta estrategia se integra asimismo en un ecosistema industrial de primer nivel, estructurado, entre otros, en torno a Airbus, Safran, Dassault Aviation y Thales.
Esta dinámica tuvo continuidad con el lanzamiento, a finales de 2023, de la segunda generación de la estrategia dedicada a la aeronáutica, con un objetivo anunciado de 800 millones de euros en activos bajo gestión.
Detrás de los grandes contratistas, es toda la cadena de suministro la que adquiere un carácter estratégico.
Asimismo, en junio de 2025, Tikehau Capital anunció ScioTeq como primera inversión de este segundo vintage. Esta elección ilustra una voluntad clara: acompañar a plataformas industriales expuestas a mercados en los que la criticidad tecnológica es elevada y donde la profundidad de los conocimientos especializados constituye una ventaja decisiva.
La exposición a la aeronáutica civil responde igualmente a unos fundamentales que van más allá de las fluctuaciones coyunturales. Airbus indicó a finales de julio de 2026 que contaba con una cartera de pedidos de 9.222 aviones comerciales y que seguía teniendo como objetivo alcanzar un ritmo de producción de entre 70 y 75 aviones A320 al mes de aquí a finales de 2027.
Esta visibilidad pone de relieve una realidad sencilla: detrás de los grandes contratistas, es toda la cadena de suministro la que adquiere un carácter estratégico y, con ella, la magnitud de las necesidades de inversión en las capacidades industriales europeas.
En este contexto, la aeronáutica y la defensa se consolidan como un universo en el que la selectividad, el conocimiento industrial y la capacidad de ejecución no son cualidades accesorias, sino condiciones esenciales para la creación de valor a largo plazo.
*** Fabien Roualdes, co-head Aerospace & Defence private equity strategy en Tikehau Capital
