Como parte de su presentación de capacidades en la feria Unvex, Indra llevó a cabo una demostración del Tarsis-W, la versión armada de la familia de drones, integrado en la nube de combate Nimbus.
El ejercicio se ha ejecutado en remoto y se ha retransmitido en tiempo real a un nodo instalado en San Javier, donde el público ha podido seguir tanto el desarrollo del vuelo como las capacidades del sistema.
Con esta demostración, Indra "pone el foco en la capacidad del Tarsis-W para operar de forma conectada dentro de un ecosistema de mando y control distribuido", según explican desde la compañía.
También indican que han compartido información en tiempo real con otros nodos de la nube de combate, "contribuyendo a un conocimiento situacional compartido entre plataformas y centros de decisión".
"El ejercicio confirma la madurez de la plataforma para integrarse en arquitecturas de combate multidominio, más allá de su empleo como sistema aislado", recalcan.
Precisamente, este tipo de arquitecturas multidominio y multisistema son las que ya marcan y condicionan las capacidades reales de las Fuerzas Armadas de todo el mundo.
La posibilidad de compartir información entre las diferentes plataformas participantes en una operación militar es ya un elemento imprescindible para los centros de toma de decisiones.
Demostración de integración del Tarsis-W en la nube de comabte
Este tipo de ejercicios de interconexión y aplicación de la nube de combate siguen la estela de las últimas presentaciones de sistemas de Indra. En los dos últimos días, la compañía tecnológica española ha puesto sobre la mesa un misil de crucero —denominado SQUALL— y una familia de interceptores de drones —DRIZZLE— que atienden a las necesidades de los campos de batalla más actuales.
En cuanto al dron Tarsis-W, se trata de uno de los pilares del programa SANTAM liderado igualmente por Indra. Se trata de una adjudicación por parte del Ministerio de Defensa para proporcionar 33 drones de la versión W y 136 del modelo VTOL de la misma familia de aeronaves.
El planteamiento de Defensa con el programa SANTAM es el de disponer de sistemas de fabricación nacional especializados tanto en tareas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) como en la adquisición y designación de objetivos.
Además, también dejan la puerta abierta al plano más táctico con la posibilidad de equipar armamento a las aeronaves, un término en el que el Ejército del Aire se encuentra trabajando con el Predator como plataforma de alta persistencia.
Las primeras unidades tienen previsto entregarse a principios del 2028, según ha explicado Juan Mahón, director de desarrollo de negocio de Weapons & Ammunitions de Indra. El cliente será el Ministerio de Defensa, que se encargará posteriormente de repartir los sistemas entre los Ejércitos del Aire y Tierra y la Armada.
