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Las claves

La necesidad de armamento avanzado a bajo coste y capaz de producirse en masa está determinando los desarrollos de municiones. El perfecto ejemplo lo encarna el SQUALL, un misil de crucero que acaba de presentar Indra para ataques a superficie.

Este sistema aporta una solución de ataque de precisión sobre objetivos estratégicos que se encuentren en la retaguardia, afirman desde la compañía, como pueden ser centros de mando y control, sistemas de defensa aérea o infraestructuras militares de alto valor.

Su capacidad de vuelo a baja cota le permite evitar los radares enemigos y operar "con gran sigilo", a lo que se suma "la precisión y eficacia a la hora de fijar el blanco" a una distancia de hasta 300 kilómetros.

El SQUALL dispone de diferentes sistemas de guiado y navegación, incluidos aquellos capaces de funcionar en entornos electromagnéticamente comprometidos con técnicas de jamming y spoofing.

Otra de las características que marcan el nuevo misil de crucero es la "enorme flexibilidad para integrarse en plataformas terrestres o navales" y su compatibilidad para lanzarse desde rampas, contenedores o vehículos tácticos.

Al tratarse de un sistema de bajo coste comparado con un misil convencional, permite su empleo tanto en ataques quirúrgicos con pocas unidades, como en ataques por saturación en los que se lanza un gran número de misiles de este tipo de forma sincronizada.

"El alto valor de los activos atacados y de los misiles necesarios para intentar contrarrestarlos ofrece, por otra parte, una gran ventaja a la hora de desgastar rápidamente los recursos y la capacidad económica del adversario", indican.

Uno de los puntos que destaca Indra es que el diseño del SQUALL se apoya en una "cadena de suministro nacional fiable y resiliente, basada en componentes sobre los que se tiene soberanía y control, para asegurar la capacidad de escalar producción en momentos de crisis".

Se trata de una de las lecciones más importantes extraídas en las últimas guerras, tanto en Ucrania como en Irán, donde las cadenas logísticas internacionales se han visto muy afectadas y el acceso a ciertos materiales puede resultar más difícil.

Asimismo, el nuevo misil de crucero de bajo coste se suma al catálogo de soluciones de Indra, que incluye sistemas antidrón en configuración fija, para proteger bases e infraestructuras críticas, y en configuración móvil, como escolta de convoyes y unidades sobre el terreno.

Otra de las novedades presentadas por la compañía en la feria Unvex es su dron efector DRIZZLE, pensado para interceptar drones y atacar activos ligeros a distancias de hasta 130 kilómetros.

Este despliegue de nuevas tecnologías lo completa la familia de drones Tarsis, que cuentan con capacidad de ataque sobre objetivos tácticos y con capacidades ISR. Estas últimas aeronaves participan en el programa SANTAM impulsado por el Ministerio de Defensa.