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Las claves

Una de las citas más importantes dentro del calendario de ejercicios aéreos está a punto de comenzar. Este mismo lunes y hasta el próximo viernes comienzan las maniobras Atlante 26 sobre aguas del Golfo de Cádiz con la participación de un buen número de unidades del Ejército del Aire y del Espacio y el empleo de munición real.

Se trata de una actividad "orientada al adiestramiento avanzado", según explican desde Aire, mediante el lanzamiento tanto de misiles aire-aire como aire-superficie y el desarrollo de misiones contra drones (C-UAS).

El núcleo de la misión estará en la Base Aérea de Morón de la Frontera (Sevilla), mientras que los ejercicios con fuego real se llevarán a cabo aguas adentro del océano Atlántico.

Para llevar a cabo este tipo de ejercicios, tal y como ya adelantó EL ESPAÑOL, se desplegarán blancos aéreos y marítimos semiautónomos controlados desde el Centro de Experimentación de El Arenosillo (CEDEA), unas instalaciones operadas por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) en la provincia de Huelva.

En Atlante 26 participan medios y personal de las Alas 11, 12, 14, 15, 46 y 48. Así como el Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC), junto con elementos de apoyo y mando y control necesarios para la ejecución del ejercicio.

En cuanto a la dirección, desde el Ejército del Aire y del Espacio han anunciado que se realizará desde la propia Base de Morón y desde el CEDEA, que coordinará la actividad de las unidades participantes, del AOC (Base Aérea de Torrejón), del Centro de Control de El Arenosillo y de los restantes organismos implicados.

Estructura del ejercicio

Las maniobras se estructuran en tres fases: despliegue e integración, ejecución y repliegue.

Con carácter previo, el día 13 —domingo— se ha llevado a cabo la integración del personal participante en la Base Aérea de Morón, incluyendo los briefings operativos y de seguridad necesarios.

En cuanto a la fase de ejecución, desde el Ejército del Aire explican que se llevará a cabo desde el 14 al 18 de septiembre.

Se organizará en periodos sucesivos de actividad que "permitirán alternar y compatibilizar el tiro de cañón aire-aire sobre blanco remolcado por dron, el lanzamiento de misiles aire-aire, el lanzamiento de misiles aire-superficie contra blanco naval y las misiones antidrones.

El último día, este próximo viernes, se "procederá al repliegue escalonado de las unidades y medios participantes conforme al correspondiente plan de movimientos".

Eurofighter del Ala 14 Ejército del Aire y del Espacio

"La seguridad de vuelo y la seguridad en el empleo del armamento tendrán prioridad absoluta durante la ejecución de Atlante 26", han explicado desde el Ejército del Aire.

Cada una de las modalidades de tiro que se van a realizar cuenta con sus procedimientos específicos de ejecución, criterios de seguridad y condiciones para la autorización o interrupción de las maniobras.

"La actividad estará coordinada con las dependencias de control de tránsito aéreo afectadas, y la zona de seguridad marítima y sus periodos de activación se han comunicado con suficiente antelación a los organismos afectados mediante la publicación del correspondiente Aviso a Navegantes (AVURNAVE)".

Hace más de una semana que el ejercicio, junto a su zona delimitada del espacio aéreo, ya se encuentra en los canales oficiales para comunicar las restricciones al sobrevuelo de aeronaves civiles.

Con el ejercicio Atlante 26, el Ejército del Aire y del Espacio "reafirma su compromiso con el adiestramiento continuo de sus unidades y con el desarrollo de capacidades operativas de vanguardia".

Estas son "esenciales para garantizar la defensa del espacio aéreo y la proyección de la fuerza aeroespacial en escenarios cada vez más complejos".

Blancos aéreos

La encargada de los blancos al Ejército del Aire y del Espacio es Sener, que proveerá tres tipos de plataformas para la realización de las maniobras.

El primer modelo comprado es el SCRAB III, del que Sener entregará 3 unidades valoradas en 100.000 euros cada una. Del segundo modelo, denominado SCRAB II, se adquirirán 5 blancos por 220.000 euros. Por último, del remolcador MOAI se proporcionarán otras tres unidades por 126.000 euros.

El SCRAB III es un blanco aéreo desarrollado para disponer de un objetivo de alta velocidad en el rango subsónico y largo alcance, según lo describen desde Sener.

Está diseñado teniendo en mente operaciones de entrenamiento militar de sistemas de defensa antiaérea como los Patriot o los NASAMS, aunque también puede emplearse como blanco de otro tipo de municiones aire-aire como los AIM-120 AMRAAM, munición con la que cuenta el Ejército del Aire.

Blanco aéreo no tripulado SCRAB SCR/Sener

Por otro lado, el SCRAB II es un blanco aéreo turbopropulsado pensado para proporcionar prestaciones y sencillez de operación.

Como blanco aéreo, puede ser empleado en misiones que utilicen distintos tipos de armamento, incluyendo misiles RIM (Standard), Hawk, Roland o IRIS-T, estos últimos con presencia en el Ejército del Aire y del Espacio.

El último de la ecuación es el blanco aéreo remolcador MOAI, con capacidad de llevar sub-blancos para el entrenamiento de interceptación antiaérea tanto desde superficie como desde el aire.

Según lo describen desde Sener, se trata de la plataforma idónea para prácticas con cañones de 35, 90 milímetros o similar, así como munición de pequeño calibre y sistemas de misiles de corto y medio alcance.